Freight Train Graffiti
18/5/2006

En Estados Unidos, el desarrollo de una sólida infraestructura ferroviaria y la consolidación del tren como medio de transporte están profundamente ligados a la historia de un país de tal extensión geográfica y en particular a la expansión de la población y el desarrollo de sus ciudades desde el este hacia su costa oeste. Siendo aquel el país en el que surgió el Graffiti tal como lo conocemos hoy en día no es de extrañar que el encuentro entre estos dos elementos haya producido el desarrollo de toda una subcultura específica del Graffiti, la del Graffiti sobre vagones de mercancías o “Freight Train Graffiti”, que es justamente el título de este libro. Centrado únicamente en la historia y momento actual de este fenómeno en EEUU, este grueso volumen hace una excelente labor didáctica y de documentación. Los capítulos introductorios del mismo se centran en primer lugar en la historia del ferrocarril en el país para a continuación describir rápidamente pero con exactitud y rigor los puntos claves de la historia del Graffiti, desde sus orígenes más remotos a mediados-finales de los años 60 en Philadelphia y Nueva York hasta la madurez, internacionalización y profesionalización de esta cultura. Establecidos estos antecedentes la mayor parte del libro documenta con infinidad de fotografías la labor de escritores (artistas) de Graffiti sobre la superficie de vagones de trenes de mercancías aportando además un buen número de citas y comentarios de los propios artistas. A lo largo de varios capítulos se tratan las diferencias entre unas y otras regiones del país, se presta especial atención a los escritores y “crews” (colectivos o pandillas) más conocidos y activos para poner en evidencia la más importante conclusión que podemos sacar del libro: El Graffiti aspira, por su propia naturaleza, a ser observado, a llamar la atención del mayor número de personas que sea posible y es por ello por lo que los vagones de tren, debido a su movilidad por prácticamente todo un continente, suponen una clarísima posibilidad de multiplicar el alcance de la visibilidad de la pieza de Graffiti. Es la misma lógica que a escala urbana hizo que el Graffiti apareciera en los vagones del metro de NYC y de muchas urbes de todo el mundo en donde se emularía el fenómeno. Y justamente la proliferación del Graffiti en los sistemas de transporte urbano dio lugar a finales de los años 80 a una mayor actividad represora y de limpieza por parte de las autoridades competentes que ha hecho que el Graffiti en ese contexto haya prácticamente desaparecido, impulsando áun más si cabe la actividad paralela del Graffiti sobre trenes de largo recorrido y en particular de mercancías, menos sujetos al control y a las labores de limpieza. Por último este libro toca un fenómeno sumamente interesante y poco documentado, muy específico de EE UU y que data nada menos de finales del siglo XIX: El llamado “Hobo Graffiti“, “Moniker art” o “Boxcar art“. Se trata de un antepasado y coetáneo del Graffiti propio de los vagones de mercancías consistente en pequeñas pintadas con tiza que representaban un mote y normalmente un icono que se repetía. Esta actividad era llevada a cabo por vagabundos o “hobos” que usaban los vagones de mercancías, en los que se colaban sin permiso, para trasladarse de un extremo a otro del país (actividad llamada “trainhopping“). (Nota: Para profundizar en este mundo ver también www.northbankfred.com) Con sus altibajos esta actividad se acabó extendiendo también a los propios trabajadores de las compañías de tren y ha persistido hasta nuestros días con cierta dificultad desde la irrupción del Graffiti en ese mismo ámbito.
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
Este libro está disponible en Subaquatica y también aquí en nuestra tienda online.
Entrada archivada bajo: Novedades Subaquatica



