
Resulta poco menos que imposible y, peor aún, inutil determinar quien empezó todo esto del arte en la calle. Ni siquiera esta claro que haya un comienzo concreto ya que las muestras de arte anónimo a nuestro alrededor son tan antiguas como la propia especie humana. Pero si que es un hecho generalmente aceptado que el artista norteamericano Shepard Fairey aka Obey es uno de los primeros y más destacados pioneros en esta escurridiza parcela de la historia del arte más reciente que llamanos Street art. Desde que en 1989 comenzara a pegar por las paredes de Providence sus pegatinas con el rostro de Andre the Giant, un luchador de la WWF, de la quinta de Hulk Hogan y demás, Fairey ha ido elaborando un discurso sólido en su trabajo en la calle mediante posters, plantillas y pegatinas. Su gráfica característica e inconfundible siempre se ha visto sustentada por un elaborado planteamiento conceptual e ideológico lo suficientemente coherente como para soportar las numerosas críticas que este artista ha recibido debido a la proliferación de merchandising de lo más diverso y toda una marca de ropa con su iconografía habitual. El hecho de hacer una campaña callejera mediante la repetición de un icono sin significado ni propósito alguno más que la llamada de atención sobre el propio medio resulto en su momento un novedoso planteamiento que complementaba, desde un enfoque diferente, la labor que llevaban casi un par de décadas realizando los escritores de Graffiti.
Este libro, “Obey: Supply & Demand. The Art of Shepard Fairey” no es el primero que se publica en torno a su trabajo pero si es claramente el más completo y su edición ha sido dirigida por el propio artista que aporta no sólo una inmensa colección de fotografias y documentación gráfica sino comentarios sobre muchas de estas imágenes y varios textos propios. El libro se estructura, en una secuencia más o menos cronológica, en nueve capítulos que van desde “Early Work” hasta “T-Shirts” y el muy interesante “Bootlegs”. Además de los textos de Fairey contribuyen al grueso volumen con textos Roger Gastman o Carlo McCormick entre otros. Es posible que Shepard Fairey continue, como hasta ahora, participando del mundo del arte en la calle o desarrollando trabajo para galerias de arte, museos y su marca de ropa pero es asimismo evidente que su importantísima contribución a la manera en que entendemos hoy en dia el Street art ya es parte de la breve historia de este campo de actividad artística. En este sentido este libro monográfico de su obra, a modo de (quasi)integral, es un testimonio oportuno y dificilmente mejorable de su aportación.
Este libro está disponible en Subaquatica y también aquí en nuestra tienda online.
20/7/2006 11:08am
Administrador
Durante este mes de junio tuvimos la ocasión de coincidir, durante su breve estancia en Madrid, con Samuel François aka Same, unos de los tres artistas que forman el colectivo Inkunstruction (www.inkunstruction.com). Hace bastante tiempo que desde Subaquatica seguimos la trayectoria de este grupo de artistas franceses y nos consideramos auténticos fans de sus instalaciones. No pudimos evitar el proponerle esta pequeña entrevista para intentar asomarnos a la persona detrás de estas nebulosas de colores pobladas de iconos, consignas y árboles con zapatillas.

Lo primero, algo que siempre preguntamos en todas las entrevistas: ¿Cuándo, dónde y cómo?
Empecé a pintar Grafitti en 1991 en Dielouard, la ciudad donde vivo al este de Francia. Vivo a las afueras, no en el centro. No sé si por esto se podría decir que trabajo para la calle. Si observas mis trabajos, una gran parte de mis intervenciones es en zonas rurales. La verdad es que he hecho más cosas en la calles al empezar a estudiar porque me mudé a una ciudad, aunque creo que se puede hacer Graffiti en cualquier lugar. No es una actividad exclusiva de la ciudad.
Es difícil imaginarse a un escritor de Graffiti en una zona rural, pero al mismo tiempo, y durante toda la década de los 90, te mantuviste activo. ¿Cómo te mantenías en contacto con el resto de la gente de la escena? ¿Viajando?
De hecho, en la universidad conocí a dos chicos: Kader y Ali. Ellos tenían zapatillas LAgear y líneas afeitadas en el pelo. El chubasquero de Kader tenía unas piezas pintadas. Creo que este fue mi primer contacto real con el mundo del Graffiti. Estos ya pintaban y viajaban a París de vez en cuando. Después de un tiempo de conocerlos empezamos a jugar al baloncesto y después me propusieron ir con ellos a pintar a París. También teníamos el libro “París Tonkar” y el primer número de Xplicit GraffX. Para mantenernos al día de lo que pasaba viajábamos regularmente a París y a Alemania. Creo que no tenía un estilo propio sino que cambiaba de un estilo a otro. Estaba guay esa época… Mi primera pieza fue un “Stop the Violence” como la canción de KRS One. ¿Eres capaz de imaginarte eso pintado en el muro del estadio de mi pueblo? Me parece muy divertido cada vez que lo pienso.

¿Viajar es importante para ti?
Siempre, desde el principio. Cuando pintaba íbamos a Alemania (Colonia, Trier, Saasrbruck…) o a jams en Francia (Brest, Dijjon, Lyon, Strasbourg…) Era la mejor manera de ver lo que pasaba fuera de tu zona. Incluso el moverse solo 30 km ya estaba guay.
Hoy en día viajo para hacer exposiciones y no tengo demasiado tiempo para descubrir en profundidad las ciudades a las que voy. Siempre es demasiado rápido: llegas, haces tu trabajo, bebes unas copas el día de la inauguración y al día siguiente pillas el tren de vuelta a tu casa… Es frustrante. No son vacaciones.
Has pasado por la escuela de arte y ahora trabajas para una galería. ¿Cómo das el salto este de trabajar en las calles a trabajar en un sitio especifico para el arte? ¿Fue esto algo premeditado o ocurrió de forma natural?

El Graffiti fue lo que me empujo a ir a la escuela de arte para desarrollarme y evolucionar, ver otras cosas… Tengo un diploma de diseñador de interiores y uno del colaborador de arquitecto. Después hice cinco años en una escuela de bellas artes pero no le saqué suficiente partido. Después de estar en esta escuela, sentí que tenía que hacer algo más en la calle y no limitarme a pegar mis pegatinas con un logo o escribir mi nombre diciendo “¡estoy aquí!”. Para mí cada sitio reclama una intervención distinta. Me gusta adaptar mi trabajo al lugar donde está. No sé si esto es algo natural… En una galería la gente va preparada a ver algo, mientras que en la calle la mayoría de la gente pasa sin prestar atención o sin mirar.
¿Es tu experiencia como escritor de Graffiti una influencia en tu forma de aproximarte al mundo del arte o ahora es solo algo que mantienes al margen?
Me gusta el Graffiti, me gusta pintar, pasar un buen rato con amigos. No soy el típico escritor obsesivo. ¿Si esto es una influencia en mi trabajo? Eso seguro, porque esto es parte de mi entorno y de mi experiencia vital. Me gusta hacer referencia a ello en mi trabajo, de un modo irónico o poner en evidencia las cosas que no son tan obvias, pero no soy prisionero de mi pasado. Quiero hablar de muchos otros temas. El Hip Hop es mi amigo, pero hay muchas otras cosas importantes para contar.

Desde el año 2000 trabajas con el colectivo Inkunstruction. ¿Como empezó este proyectó? ¿Quiénes están implicados en él?
Inkunstruction nació de mi reunión con St Brece y Pico. Nosotros teníamos las mismas pasiones y los mismos temas de trabajo. Hicimos Inkunstruction para trabajar juntos en encargos de diseño gráfico, en nuestras propias ediciones y camisetas, decoración y también en exposiciones. Siempre es un placer el encontrarnos los unos a los otros para trabajar en algún proyecto. No vivimos en la misma ciudad y cada uno tenemos nuestra forma de pensar, por eso es muy interesante el mezclar nuestros distintos universos.

¿Qué es lo que has aprendido de esta experiencia?
He aprendido mucho… ¡casi todo! A trabajar con otra gente, a alcanzar un objetivo común de forma conjunta y no limitarnos a hacer una exposición juntando tres propuestas independientes. Guillaume me ayudo mucho a una mejor compresión del funcionamiento de programas y a trabajar a cuatro manos en portadas de discos o carteles. Otra cosa importante es que puedes ser más crítico contigo mismo a través de la visión que los otros miembros del grupo tienen del resultado final.

¿Vuestro colectivo está todavía en marcha? ¿Cuáles son vuestros próximos proyectos?
Por el momento no tenemos ningún gran proyecto a la vista. Simplemente trabajar en distintos proyectos gráficos, una pequeña serie de camisetas… Tenemos que actualizar nuestra página web muy pronto… ¡Ya va siendo hora! Queremos trabajar en alguna exposición nueva pero es muy difícil encontrar el tiempo para hacerlo porque los tres estamos muy muy ocupados con nuestros respectivos trabajos, familia, hijos…
Aparte de tu trabajo artístico personal, sobrevives haciendo trabajos de diseño gráfico. ¿Es muy diferente la forma en la que te aproximas a un encargo de diseño a la forma de enfrentarte a un proyecto personal? ¿Contemplas todos tus trabajos como parte de un mismo proyecto?
No estoy muy seguro. No tengo una educación especifica como diseñador gráfico. St Brece tiene mucha más mano para eso, pero de todas formas me gusta el diseño. Los proyectos en este campo son escasos y la mayoría del tiempo te ocupan demasiado tiempo para nada, pero me gustan aquellos en los que tienes libertad total para expresarte, aunque sin duda creo que hay una gran diferencia entre mis trabajos de diseño y mis proyectos artísticos personales.

Trabajas con instalación, dibujo, escultura… Normalmente combinas todas estas disciplinas en el mismo espacio. ¿Trabajas siempre de forma específica para con el espacio a intervenir? ¿Es esta tu forma favorita de trabajar? ¿Tiene esto algo que ver con la importancia del lugar en el Graffiti tradicional?
Cuando trabajo en un exposición siempre intento tener en cuenta el espacio pero creo que esa es la norma para todos los artistas ¿no? No me gusta presentar lo mismo de la misma forma una y otra vez. Cuando trabajo en la calle, me adapto a las distintas superficies o busco el entorno que creo se ajusta mejor a lo que busco (arboles, paredes viejas…) Para el Graffiti más clásico no soy nada original: paredes, camiones, trenes… Cualquier cosa es buena.

Creo que en tu trabajo se intuye un cierto sentimiento de melancolía… ¿Que podrías decirme acerca de esto?
Sí, es verdad… No sé si es melancolía o soledad, pero es verdad. Lo que escondo detrás de estas instalaciones coloridas es bastante personal. No sé si quiero hablar de ello. Paso mucho tiempo solo o con mi novia. La melancolía es algo que nos acompaña a todos. Quizá es el hecho de intervenir en sitios abandonados lo que me influye. Mi zona esta llena de viejas fábricas y búnkers y me gusta andar solo por estas zonas.


Parece que el color es importante para ti, ¿por qué? ¿De qué manera lo usas?
Como te comentaba, vivo en un área industrial. Los edificios son grises y sucios. Me gusta el color, la decoración, los motivos que se repiten. No me gusta aburrirme. Cuando compongo una imagen es como un juguete de construcción para niños, ¿sabes?. Y me cuestiono el lugar de lo decorativo en el arte. Lo hago justamente mediante el uso del color.
También hay una importante presencia de la naturaleza en algunas de tus piezas pero más bien relacionadas con la naturaleza y en contraste con la vida moderna de ciudad. ¿No es así?
Vivo en el campo y por tanto trabajo en el campo. El lugar de la naturaleza en la ciudad me interesa, su representación, su capacidad evocadora. Juego con ello pero también es una forma de hablar de uno mismo, como cuando hago B-Boys en forma de árbol, con zapatillas deportivas, es como un autorretrato.


¡Así que te representas a ti mismo como un árbol B-Boy! ¿Un chico de campo perdido en la cultura urbana? ¿Es así como te sientes cuando pones una pequeña casa de campo en medio de los edificios de bloques en tus maquetas de ciudades?
No soy un chico de campo perdido en la cultura urbana. No estoy perdido. Creo que estoy compuesto de muchas cosas y no únicamente de cultura de la calle. Cuando pongo una pequeña casa azul, blanca y roja en medio de esos edificios de colores estoy refiriéndome sobre todo a Francia como un país viejo que no ha conseguido integrar a su población y está parado desde hace tiempo. Cuando veo lo que pasa en Francia me entristezco, me produce ansiedad y sueño con soluciones que no tienen que ver con los mundiales de fútbol. No estamos aquí para decorar, creo que debemos hablar y dar testimonio de este tipo de cosas.

¿Cuáles son tus principales influencias como artista?
Mis influencias son variadas. Básicamente todo lo que me rodea, lo que veo, lo que escucho… No me gustaría hacer una lista. Creo que a todo el mundo le influencian muchas cosas diferentes. Me gusta dejarme influenciar y mirarlo todo en mi ciudad, en internet… Algunos artistas que me gustan son Influenza, Bruno Peinado, Gomes, M/M, Xavier Veilhan, Laura Owens, Michael Lin, Frederico Herrero, Justin Fines, Ari Marcopoulos, Olafur Eliasson…. Recientemente he descubierto a PMFKA. Me gustan muchos artistas, contemporáneos o no, muchos diseñadores… Mira, ya he acabado haciendo una lista y ya me arrepiento por la manera en que reduce todo lo que me gusta. Son solo artistas que me gustan pero no diría que son una influencia principal.
¿Algún artista interesante por tu área del que nos quieras hablar?
¿Gente interesante?… ¡Hay un montón!: Músicos, artistas… Está Giant Metal que es un grupo de música de por aquí. Mi hermano es de ese grupo. No solo actúan sino que organizan festivales o noches en clubs con artistas nacionales e internacionales como Deadalus, The Club of Losers, Machine Drum, Feadz… También está la gente de Kung Fu que es un grupo de amigos que hace ediciones, dibujos, exposiciones… Me gusta su actitud. Está mi novia, que trabaja con comida y pintura. Hace instalaciones con comida en las paredes o con ropa. Pinta “divinement” bien al óleo, en plan hiperrealista. Me gusta. Y hay más gente. Mi padre es un manitas a lo loco y mis dos perros Lia y Athos. Justin Morin es un buen amigo y un artista muy sensible.
¿En qué trabajas últimamente?

Ahora mismo acabo de terminar dos o tres trabajos gráficos pero mi ocupación principal es mi trabajo como artista y de investigación ya que he recibido una beca de Berlín. Por primera vez tengo dinero para desarrollar mi trabajo y estoy feliz. El hecho de poder trabajar en Berlín es genial. Es una ciudad muy dinámica y con empuje para diferentes proyectos. Empecé a trabajar con fotografías. Me interesa mucho el tiempo y espacio entre la destrucción y la reconstrucción, las construcciones que hacen las personas sin techo, los jardines ilegales, etc… Después de eso debo hacer una serie de intervenciones en espacios urbanos y finalmente debo preparar una exposición en Francia y en Alemania. Estoy trabajando en dos ediciones. Me hace mucha ilusión. También estoy preparando una serie de nuevos dibujos para una colectiva en una galería de París. Y tengo que acabar mi nueva web: www.samuelfrancois.com
Zirus the virus.
01/7/2006 12:09am
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