Este sábado 4 de noviembre, a partir de las 20:00, inauguramos la exposición de Stephan Doitschinoff “Calma”, artista de São Paulo (Brasil). Os invitamos a que os paséis y nos acompañéis a nosotros y al artista, que pasará sus últimos días antes de volver a Brasil en Madrid, tras una larga temporada en el Reino Unido. Para conocer mejor su trabajo podéis encontrar aquí una entrevista que le hicimos no hace mucho para esta web o echar un vistazo a la suya: www.stephandoit.com.br
Comienza noviembre, y con el nuevo mes llega una nueva entrevista. Este mes nos intentamos acercar un poco al trabajo y a la personalidad que se oculta tras el seudónimo Alone (www.sintevision.net). Animador, ilustrador, cinéfilo, escritor de Graffiti, maestro de las luces, erudito del color y de la postproducción digital a la vez que admirador de la mayor decadencia callejera. Una persona en la que dos mundos extremos se dan la mano de una manera, cuanto menos, armónica, aunque yo diría que suprema, y que ahora os presentamos. Disfrutad.
¿Cuándo, cómo y por qué empezaste a pintar en la calle?
El primer recuerdo que tengo es de cuando pinté mi primera firma. Sería en torno al año 89; por aquel entonces no borraban tanto como ahora y cada día al ir al colegio veía las firmas. Para mí eran algo natural, como la palanca del freno de emergencia o los raíles, parte del paisaje del metro. Al empezar no me parecía que estuviese haciendo algo especial. Hasta que, algo más tarde, conocí a otros escritores, no fui consciente de que lo que hacía tenía un nombre.
Es evidente que en Madrid ya había, por aquel entonces, una escena grande de Grafitti. ¿Eras consciente de eso? ¿Qué nombres recuerdas ver por las paredes y por qué de repente empezaste a dejar tu marca por la ciudad?
No, como ya he dicho antes la escena me era completamente ajena. Hasta el 91, año en el que conocí a Spok, no me metí en, digamos, la ‘dinámica’ del Grafitti (mangando botes, pasando más tiempo en los túneles que en la calle…). Sólo a partir de entonces fui consciente de la existencia de una escena … ¡de su magnitud! Fue toda una revelación e inmediatamente pasé a formar parte de ese grupo de chavales que habían convertido el metro en su parque de atracciones particular.
Me lo puedo imaginar… Ahí fue cuando te diste cuenta de en qué mundo te habías metido…
Sí, más o menos. Era guay porque fue la primera vez que sentí que formaba parte de algo. He tenido una vida bastante “itinerante”, mi familia siempre andaba mudándose de un lugar a otro y como cambiaba frecuentemente de colegio, no tenía un grupo de amigos ‘de toda la vida’. De repente empecé a moverme con un grupo de colegas fijo, gente “rara” con la que hacía cosas diferentes, y eso molaba mucho. Lo de aprender a pintar Graffiti sí que fue una locura…
¿Quién fue la gente con la que te empezaste a mover en esa época? Fue entonces cuando se formó TBC (tu crew), ¿no? ¿Es el único grupo al que has pertenecido?
Esa fue la época en la que empecé a moverme con Spok, que ha sido mi “partner” desde entonces. También recuerdo a Tala, Sor y Cek, de los FXC, que por aquel entonces bombardeaban un montón, y a Rhed, un escritor al que conocería un poco más tarde y que me influenció mucho ya que no se preocupaba sólo por pintar, sino que estaba súper bien informado y tenía muy claro lo que hacía. Mi crew se fue gestando en esa época, pero sufría muchas transformaciones, y su mejor momento sería entre el 97 y 00, en ese momento estábamos Buni, Sha, Know, Spok y yo, más tarde entraría Colbie, pero los originales siempre hemos sido Spok y yo.
Lo de la información es importante. Es una cuestión que entonces era muy diferente a como es ahora. ¿Cuáles eran vuestras vías de información? Supongo que las típicas, ¿no? Fanzines, viajes, guiris…
Sí, básicamente fanzines a los que podías suscribirte, lo que al final acababa siendo como cartearte con el editor. Así pillabas un montón de info. También intercambiábamos fotos por correo y había gente que las coleccionaba, así que quedábamos para ver las fotos que iban recibiendo.
Es curioso el tema de las fotos… Siempre había en cada ciudad alguien que se carteaba e intercambiaba fotos con gente de otras partes, aunque éste no pintase… Supongo que guerra de estilos también ¿no?
Sí, bueno, pero los menos. La verdad es que por aquel entonces la información no era accesible a todo el mundo…
Joder… pero eso era lo guapo, ¿no?
Para mí estuvo bien; aunque fuese un poco inexperto veía hacia dónde quería ir y sabía lo que tenía que hacer para conseguir lo que quería, para evolucionar.
¿Y qué era eso que tenías que hacer para evolucionar?
Básicamente hincharme a dibujar; en casa, en clase, con los amigos… Nos pasábamos tardes enteras como enfermos, llenando blackbooks, haciendo bocetos, pintarrajeando servilletas…
Básicamente, lo que mas hacías era bombardeo y trenes, ¿no?
No, para nada, me encantaban los trenes pero salvando dos o tres veces el resto siempre me ha llevado gente de mi grupo. Siempre me ha interesado más el desarrollo de la letra, las combinaciones de color y las conexiones entre sí. Y el tag siempre me ha parecido muy importante, como si fuese la base de tu desarrollo. De todas maneras yo siempre he creído que hay que tocar todos los campos para ser realmente bueno.
De todas formas sé que hay gente que piensa que tus trenes en particular (y los del resto de TBC en general) fueron, en un momento determinado, una revolución de estilo en Madrid… ¿Qué piensas al respecto?
Bueno, no creo que fuese ninguna revolución, simplemente tratábamos de hacer paneles con estilo, eso es todo.
Y volviendo un poco a lo que hablábamos antes de influencias, sé que ahora mismo hay una vuelta al espíritu clásico del Grafitti Nueva York y creo que habría que decir que eso es algo que tú has reflejado en tus piezas desde hace mucho tiempo, incluso cuando había gente que no compartía tu visión del Graffiti y te criticaban por lo que hacías… ¿El estilo siempre ha sido importante para ti?
Hay algo sobre el Graffiti que he aprendido con el tiempo y es la inocencia, la de los niños cuando pintan sus primeras piezas y no están coaccionados por el qué dirán los otros o encasillados en un estilo. Esto es algo que se puede respirar en el Graffiti de los 70, algo totalmente nuevo, es la época que más me gusta, la de los pioneros. Y el graffiti es para divertirse, ¿no? pues voy a hacer lo que me divierte, aunque siempre sabiendo de dónde vienen esas curvas o esa flecha que sale de ningún sitio. Yo todo lo que hago lo hago con mucho respeto por la gente que estuvo antes.
¿Quiénes son tus escritores favoritos de todos los tiempos?
Hablabas antes de respeto por los orígenes del Graffiti, pero creo que estarás de acuerdo conmigo en que el estar visible en las calles implica una evolución, imprescindible para destacar sobre los que te rodean. Tu, junto con Colbie, fuisteis de las primeras personas que vi pegando carteles y pegatinas en Madrid. También de los primeros en recuperar la firma clásica en plata en un momento en el que la gente se dedicaba a hacer muros domingueros con colores. ¿Qué me puedes decir de esto?
Bueno, esto debe de ser hacia el 2000. En este momento la escena madrileña estaba relegada a los muros de los extrarradios donde la gente solía quedar para pintar y hacer grandes producciones, y el centro de la ciudad, que generalmente suele ser un lugar bastante caliente, en cuanto a Graffiti se refiere, en casi cualquier ciudad de occidente, estaba bastante seco. A mí esto me molestaba profundamente, tanto yo como mi crew siempre hemos sido del centro, y me daba la sensación de que la escena estaba un poco estancada… Este pensamiento, junto con la casualidad de conocer a BNE, uno de los bombers mas serios a nivel internacional, fue lo que detonó este cambio. Recuperando el Graffiti en su manera más básica: dejarse ver. Y daba igual la manera en que lo hicieses, está demostrado que las pegatinas funcionan muy bien, así como los carteles. Lo de las firmas a plata creo que es muy importante, es donde puedes ver el handstyle de una persona, aparte de trabajar muy bien en la calle. Creo que es una síntesis del Graffiti muy correcta, además de clásica.
¿Podrías hablarnos un poco de a qué te dedicas actualmente a nivel creativo?
Trabajo en cine y publicidad, como animador, diseñador, realizador o lo que se preste. Siempre muy pegado al campo de la postproducción más clásica, la de cine, que es en lo que mas tiempo he trabajado, aunque ahora estoy trabajando un poco más en televisión, que al ser un formato mas pequeño, te permite más libertades creativas para trabajar. De todas maneras en España nos falta por pasar un examen que parece que cuesta, y es de introducir el diseño en la televisión, algo que ya hacía Saul Bass en el cine por los 70 (ahora lo llaman “Motion graphics”) algo que me parece inevitable en la siguiente década.
¿Crees que el haber estado involucrado tan intensamente en la escena de Graffiti madrileña es una influencia en lo que haces actualmente? ¿Crees que estarías haciendo lo que haces si no hubieses hecho esa primera firma en el 89?
A mí el Graffiti me ha cambiado la vida, no tanto por el hecho de “pertenecer a una escena” y todo lo que conlleva, sino a nivel de asimilación de la información. Siempre me ha gustado conocer el nombre de los escritores que me gustan, de dónde son o qué hacen, esto te obliga a “estudiar” Graffiti, algo que es muy europeo, saberte nombres de crews, sus ciudades, sus estilos, los modelos de trenes que pintan o con qué tipo de pintura pintan. Ahora coge este método y aplícalo a cualquier campo, funciona. Esto es solo una parte, aparte de influenciarme en cuestiones de estilo o convertirme en un fetichista del Graffiti neoyorquino de los 70 y 80. Por ejemplo ahora veo un High Times (primer fanzine de Graffiti de los 80 de NY por Phase2) que a nivel técnico, deja mucho que desear, imagínate, montaje en fotocopias, en blanco y negro y me parece increíble y brillante.
¿Cómo decidiste estudiar animación?
Fue curioso, siempre he dibujado, incluso iba a una academia de arte clásico (encaje, carbón, pastel) pero siempre fui un desastre en el instituto. Así que mi padre me dio la oportunidad de estudiar algo que realmente me gustase, el arte tradicional me parecía aburrido (tenía 17 años) así que lo de hacer dibujos animados me parecía una opción divertida. Estudié 3 años, y eso afectó a mi Graffiti, creo que mis piezas empezaron a ser mas cartoon y a simplificar sus formas.
Algunas influencias creativas fuera del mundo del Graffiti
Todas, más tarde estudiaría diseño gráfico, aparte de haberme educado en un ambiente de gente con cultura visual y artística así que cuando descubrí los diseñadores clásicos tipo Saul Bass, Herbert Lubalin, Milton Glaser, causaron en mí una fuerte impresión. Me encanta el desarrollo del diseño gráfico entre los 60 y los 70. La tipografía victoriana de los anglosajones, así como sus carteles de principio de siglo XX. Heredé una colección de cómics de finales de los 70 principios de los 80, todo cargado con cómic underground americano y europeo, lo cual creo que me afectó mucho. Y por supuesto la animación de los años 30 y 40, la de la U.P.A. y la del contemporáneo John Kricfalusi.
¿La elección de mantener tu Graffiti al margen de tu forma de ganarte el pan es algo consciente?
Por supuesto, desde un principio lo he tenido muy claro, el Graffiti para mí es una manera de divertirme, un juego, una manera de desarrollo gráfico. No me gusta vender esa parte de mí. Seguramente que ha influido en mi perspectiva de trabajo, en mis influencias, pero no me gusta decir “soy graffitero” para conseguir un trabajo. Algo que dice gente que ni siquiera pinta, porque queda “guay” en el mundo de la publicidad. Creo que en algún momento de tu vida hay que trabajar ¿no? Bueno, si puede ser en algo que te guste, mejor. Pero hay que saber qué parte vas a entregar… es un tema muy personal y delicado, lo importante es ser feliz.
¿Te consideras un escritor en activo?
Bueno, hago mis cositas para desquitarme, pero nunca he sido un escritor muy activo. No como un chico de 18 años, que está lleno de ilusión y energía, el problema es el siguiente: ¿qué pasa cuando se te acaba esa energía? ¿Dejas de pintar? La eterna duda ¿calidad o cantidad? Bueno, supongo que lo mejor es cantidades de calidad, algo que es muy difícil. Ahora creo que lo mejor es pintar durante mucho tiempo, te da otra visión de las cosas. He visto cómo un montón de estrellas fugaces pasaban por el mundo del Graffiti, gente que pintaba un par de años a un ritmo desenfrenado y luego lo dejaban. Con el paso del tiempo se te van olvidando y solo quedan como comentarios de borrachera del tipo “te acuerdas de xxx, como machacaba ¿eh?” y ya, ves que su aportación ha sido más que escasa. Lo importante es ser constante, aunque sea poco, pero constante.
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¿Cómo ves la evolución actual del Graffiti en el mundo y sus bifurcaciones estilísticas hacia fenómenos particulares como el habitualmente conocido como “Street art”?
Me parece muy bien, hay que cambiar, si no nos morimos. Odio cualquier pensamiento retrógrado o extremadamente fundamentalista. Para mí lo del Street art es solo una etiqueta, se llevan haciendo cosas parecidas desde los 80. Qué pasa, ¿que vas a respetar a Keith Haring porque es de los 80 neoyorquinos y a la gente actual no? Está bien joder, como dice un buen fanzine que conozco “la calle es gratis”.
Trabajando en publicidad, supongo que tendrás una opinión acerca del uso del Graffiti como medio “cool” de llegar a la juventud ¿Cuál es?
La aceptación y mediatización del Graffiti es un hecho irremediable de nuestra sociedad, es lo que yo llamo bastardización. Supongamos que un movimiento cultural nace auténtico y si es algo nuevo y que interesa a la gente, rápidamente se absorbe por los medios para “llegar” a los consumidores, véase el ejemplo “Bollicao - estética Graffiti”. Se extrae lo que interesa, estética, música, etc, y se desecha el ingrediente subversivo que pueda contener. En el caso del Graffiti (que para mí es más un fenómeno social, más que cultural) se lleva haciendo desde hace mucho tiempo, si no solo hay que observar al personaje de Malcom Mclaren en el documental “Beat this” rodeado de un montón de hiphopers y con una escena en la que salen pintando el escaparate de la famosa tienda neoyorquina Macys, ¡y esto en el 86! Por eso creo que es importante el hecho de recordar la subcultura tal y como es, con la información. En el caso del Graffiti, pocos saben realmente de qué están hablando.
Colaboración Alone en proyecto “Poderes Mentales”
¿Algo interesante que te gustaría recomendar a los visitantes de Subaquatica.com?
Sí, ¡que compren en Subaquatica! No, en serio esto va a machacar toda la entrevista. Que consuman productos responsablemente y que no se dejen embaucar por oleadas de tendencias que el mercado nos ofrece. Que se interesen por lo que están adquiriendo más allá de etiquetas sociales o clichés. Hay que intentar vivir las manifestaciones artísticas en su momento y no cuando ya hayan sido bastardizadas por la sociedad de consumo. No estaría mal tener una opinión propia y personal de las cosas, algo que veo muy complicado hoy en día.
¿Cuáles son tus planes para el futuro más cercano?
Yo qué sé… intentar trabajar menos y dibujar más, volver al papel. A ver si es posible. Creo que me voy a los EE UU un tiempo a ver como se mueve el mercado.
Sci-fi demo
¿Algún proyecto en el que te gustaría verte involucrado pero que nunca te han propuesto?
Un buen libro sobre la historia del Graffiti madrileño, algo muy subjetivo y basado en los escritores que hicieron una aportación a nuestra historia, creo que eso nunca se ha hecho. También se podría aplicar a un documental.