Archivo de: January, 2007

Como cualquier otra etiqueta usada para definir determinada parcela del universo de la expresión artística, y sobre todo cuando viene impuesta por los medios de comunicación, los fans o la crítica, el término Lowbrow incomoda a los artistas a los que se les asigna. Al resto de los mortales nos sirven para orientarnos en un mundo que tan facilmente escapa los límites de lo verbal como es el de las artes plásticas. Lo mismo pasa con el tan sobado Street art o tantas otras maneras de clasificar propuestas artísticas de diferentes artistas que comparten algo, por poco que sea, en común. En el caso del Street art son el momento histórico, un abanico de técnicas y sobre todo el medio y la actitud los que definen una suerte de escurridiza escena. En el caso del arte Lowbrow es más dificil fijar los elementos compartidos por un grupo de artistas tan heterogéneo. Lo que podemos afirmar con certeza es que se trata de artistas norteamericanos aún en activo y con edades que oscilan entre los 30 y los 50 años. Hasta estas referencias son discutibles y aún así nos dicen bien poco. Si queremos profundizar un poco en que se esconde tras la etiqueta, debemos acudir a las influencias estéticas y culturales de la que parecen nutrirse los diferentes artistas. Entre ellas encontramos al comic underground norteamericano de los 60 y 70, la cultura Punk, las series y películas de animación de los 50, 50 y 70, la escena de los coches Hot-Rod o el mundo del tatuaje entre otros. Ojo, y no hablamos de la visión que tenemos hoy en día y en Europa de todos estos referentes sino especificamente la concepción norteamericana y más concretamente con un claro epicentro en la California de los 70 y las subculturas que poblaban aquel estado. Estas y otras influencias así como el hecho de que se trata de artistas fundamentalmente figurativos y que su trayectoria personal en muchos casos les ha mantenido fuera del mundo del arte más convencional por compatibilizar su trabajo de estudio como pintores con encargos “comerciales” como ilustradores, dibujantes de comics, etc.
En concreto el término Lowbrow (también Low brow separado) proviene del título de un libro publicado en 1979 por la editorial del artista de comic Gilbert Shelton sobre el trabajo del artista Lowbrow más característico y veterano: Robert Williams. El libro se titulaba “The Lowbrow Art of Robt. Williams” y al parecer el artista se adjudicó este adjetivo para mostrar la distancia existente entre su obra y el arte “highbrow” (culto, intelectual). Robert Williams procede de la escena del arte y el comic más underground de los 70 y su trabajo así como el de aquellos como Gary Panter, de ese mismo origen y generación, o el de otros artistas similares más jóvenes podría clasificarse perfectamente de arte underground norteamericano. Seguramente la dificultad surge cuando muchos de estos artistas emergen de las supuestas cloacas culturales en las que se encontraban y pasan a ser artistas muy cotizados y reconocidos, por mucho que su presencia en los medios de comunicación o en el circuito de galerias de arte sea escasa. Además estas carencias se han ido subsanando a través de una infraestructura propia de galerias especializadas precisamente en este tipo de arte como es el caso de la muy representativa La luz de Jesús de Los Angeles o de la revista Juxtapoz, fundada por el propio Robert Williams. Precisamente ha sido esta revista la que en gran medida ha ayudado a definir una escena, centrando su atención en artistas en principio noveles que han acabado por asentarse como parte del arte Lowbrow. Al menos así ha sido durante un tiempo si bien hace ya unos años que la linea editorial de Juxtapoz se ha mostrado abierta a otras formas de arte, principalmente las de origen más urbano o al fenómeno de los art toys.
Sirva todo este largo preámbulo para orientar a aquellos que conocen el arte de Robert Williams, Mark Ryden o Tim Biskup y quieran conocer a otros artistas de alguna manera similares y que normalmente comparte con los ya mencionados la etiqueta Lowbrow. Una sugerencia para ello son estos dos libros: “Weirdo Deluxe” y “Pop Surrealism: The rise of Undergound Art”. Llama la atención el término “Pop Surrealism” que justamente se usa a menudo como sinónimo de “Lowbrow art” y de hecho en ambos libros se usan uno y otro indistintamente. En “Pop Surrealism: The rise of Undergound Art” destaca un breve texto introductorio (junto a otros) de Robert Williams en el que el artista da su propia visión sobre la “escena lowbrow”. En “Weirdo Deluxe” resulta muy interesante una cronología del arte Lowbrow y un pequeño cuestionario común para todos los artistas incluidos. En cada uno de los libros se propone una selección diferente de artistas representativos de este movimiento de los cuales se incluyen imágenes de su trabajo. Entre uno y otro libro hay muchas coincidencias y con ambos listados podemos hacer una interesante lista de artistas Lowbrow: Robert Williams, Mark Ryden, Tim Biskup, Gary Panter, Glenn Barr, Anthony Ausgang, Kalynn Campbell, Josh Agle “Shag”, Gary Baseman, Joe Coleman, Camille Rose Garcia, Stacy Lande, Liz McGrath, Scott Musgrove, Skot Olsen, The Pizz, Isabel Samaras, Tod Schorr, Kathy Staico Schorr, Owen Smith, Joe Sorren, Gary Taxali, Eric White, Clayton Brothers, Alex Gross, Don Ed Hardy, Charles Krafft, Niagara, Marion Peck, Lisa Petrucci y XNO.
Estos libros, así como la revista Juxtapoz, están disponibles en Subaquatica y también en nuestra tienda online.
“Pop Surrelism” aquí y “Weirdo Deluxe” aquí y la revista Juxtapoz (último número y números atrasados) aquí.
31/1/2007 05:21pm
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Mucho se ha escrito ya sobre la exposición colectiva que la gente responsable del blog Wooster Collective, Marc y Sara, organizaron en el número 11 de la calle Spring en el barrio de NoLITA en NY y que duró exactamente 3 días, del 15 al 17 de diciembre del 2006.

El cómo empezó, el por qué, la gente invitada, los artistas, los organizadores, los nuevos dueños del edificio, las causas… puede que hayas leído sobre ello en los diferentes blogs y periódicos de todo el mundo que cubrieron la historia o incluso puede que lo hayas visto en informativos de televisión. Desde que toda esta fiebre empezó, la atención de los medios fue incesante así que aparte de mi experiencia personal poco podría añadir yo a la historia. Pero, cosas del destino, alguien muy cercano a mí, al que llamaremos H., fue invitado a participar en esta exposición.
H. fue invitado por uno de los artistas participantes a colaborar con él en el espacio que le había sido asignado. Ambos se conocían de haber trabajado juntos con anterioridad y pensaron que ésta era una buena oportunidad de volver a aunar fuerzas. Para entonces los preparativos de la exposición llevaban ya algunas semanas en marcha y apenas quedaba una quincena para la inauguración. A pesar de lo avanzado de la fecha los ánimos estaban todavía bastante calmados, la gente todavía no se creía mucho lo que estaba a punto de pasar y apenas un puñado de artistas había empezado a hacer algo. Cuando fuimos a tomar medidas era un jueves. Jasmine Zimmerman, la artista de la ya famosa instalación con las gomas de colores, fue la que nos abrió la puerta del local. Al ser la primera vez que íbamos no nos reconoció y estuvo reticente a dejarnos entrar ya que, parece ser, bastante chavales habían intentado entrar en el edificio alegando ser parte del evento. Después de algunos minutos, Jasmine acabó por reconocer a H. al cual había escrito apenas unos días antes felicitándole por su último proyecto. Los ánimos se calmaron, nos dio la bienvenida y pudimos entrar.
La visión del lugar para entonces daba todavía la imagen de un proyecto en fase embrionaria. Las paredes tenían aún las marcas de cinta adhesiva azul que separaban espacios: aquí Obey, allí Blek Le Rat, un poco más allá SoundLab… Mientras H. tomaba medidas yo me di el lujo de darme una vuelta alrededor y subirme hasta la primera planta para ver y cotillear más que nada. Rekal, que aparte de exponer como artista individual hizo una colaboración con Judith Supine en la planta baja, estaba ultimando su obra. Estuve hablando con él un rato y me estuvo explicando que acababa de llegar de Italia. Por entonces la primera planta tenía todavía un aspecto bastante desolador y había nombres de artistas asignados que luego no pudieron participar en el evento, como Miss Van, cuyo lugar fue ocupado por Maya Hayuk a última hora.

A partir de entonces H. siguió yendo allí prácticamente día sí y día también para ir acabando en su obra. Trabajaba en casa y luego se iba allí a montar. Y poco a poco los artistas se fueron animando y a su vez fueron atrayendo a otros colegas. En un momento dado aquel trasiego de gente se les fue de las manos a la gente de la organización y en cierta manera las cosas se tensaron; todo el mundo quería entrar a echar un ojo pero debido a las medidas de seguridad, las cuales os puedo asegurar que eran extremadamente estrictas, no se dejaba entrar más que a los artistas.
Empezaron a surgir pintadas y protestas en contra del evento en el exterior. Algunas críticas llegaron a ser muy duras e incluso surgió un manifiesto titulado “Advance Scouts For Capital” que fue pegado por toda la fachada y del que se estuvo hablando en diferentes blogs. Varias pintadas acusaban a los artistas invitados de roosters (gallinas), for sale (vendidos) y apareció el famoso My Mom Is More Punk Than You que fue cubriendo cada pieza de Street art que iba surgiendo por toda la ciudad durante estas dos semanas de pre-evento. A su vez, todo aquel que quería formar parte de este “histórico” momento en torno al Street art que se estaba viviendo en la Gran Manzana, no dejó pasar la oportunidad para expresarse, y cada día más y más chavales y artistas pasaban por allí para dejar su marca en la fachada. Lo que solía ser una esquina normalucha de un barrio trendy de Manhattan llegó a convertirse en toda una explosión de color y movimiento.
Llegó la víspera del evento. Me fui a Spring con H. para ultimar y retocar. Tuve problemas para entrar ya que yo no era artista. Alegamos que venía a ayudar y Malcolm Stevenson, encargado técnico y de montaje, a duras penas pero me dejó entrar. Aquello era un hervidero por un lado de nervios pero también de buen humor. Gaetane Michaux, artista belga cuya obra estaba compuesta por diferentes piezas de puzzle pegadas en el suelo representando alguna cualidad del edificio, tuvo problemas con el pegado de dichas piezas. Parece ser que, una vez terminado todo, hubo una inspección técnica y cierta ley dictaba que la separación entre las piezas no era la suficiente ya que era posible que un “tacón de zapato de mujer” entrase por las ranuras. Ya se sabe, esto es América, y el caso es que le obligaron a cerrar las rendijas. Era la víspera y Gaetane andaba como loca poniendo masilla entre medias pero la masilla no secaba, la gente no paraba de pisar encima y los nervios se tensaron aún más. Una de las piezas, la que representaba el suelo, acabó siendo demasiado rústica para ser puesta en el suelo, cosas de la vida, y a punto estuvo de ser tirada a la basura sin más preámbulo si no es por los Skewville Brothers que ni cortos ni perezosos decidieron hacer algo con ella. Estos dos personajes poseían una pistola de clavos con silenciador que era digna de ver. Fueron a la calle y con la pistola clavaron la pieza de puzzle en la fachada, recibiendo el aplauso de todos los artistas y visitantes que andábamos por allí. Los Skewville eran el alma de la fiesta. Uno de ellos se armo con su rodillo BLAH BLAH BLAH y pintura amarilla y fue cubriendo todas las obras del exterior que le vino en gana, sin ningún tipo de consideración o selección. Aquello que no le gustaba: BLAH BLAH BLAH. Hubo algunos malentendidos y complicaciones de última hora. Lo más sobresaliente fue lo que ocurrió en la quinta planta, en la que los Barnstormers realizaron una pieza a la que Maya Hayuk, parte del colectivo, fue invitada a última hora y cuyo nombre no fue acreditado a pesar de todo. Esto dio que hablar a más de uno.

Al día siguiente, 15 de Diciembre, a las 11 de la mañana las puertas se abrieron al gran público. Poco puedo contar de esto que no se sepa ya. A las 7 de la tarde se celebró una fiesta privada para los artistas más algún invitado, galeristas y coleccionistas de arte. Nosotros llegamos tarde pensando que se la cosa se alargaría pero a las 8 en punto como un reloj Sara nos echó de allí a todos. De todas formas fue un rato digno de recordar: buena comida, bebida y mucha gente. Y de nuevo dificultad para entrar, aunque sin cola. Algunos habían comprado cervezas para seguir la fiesta pero se puso a llover y la gente se empezó a desperdigar.
El día 16 tratamos de ir por la mañana con algunos familiares que estaban de visita en la ciudad pero la espera era de casi dos horas para entrar y desistimos de tan siquiera intentarlo. La policía vino a acordonar la zona porque la cola era tal que ocupába la acera y la calzada e impedía el paso tantoa los viandantes como a los coches. Como digo, vino la policía y Marc trato de calmar los ánimos porque aquí la policía no se anda con chiquitas e incluso amenazaron con clausurar el evento. Más tarde decidimos ir a la fiesta privada que se celebraba ese mismo día a las 8 de la tarde directamente y evitarnos la cola. De nuevo, muy buen rollo, buena música, todo muy trendy, poca bebida, nada de comida y un solo baño para todo el mundo. A las 10 de la noche, como un clavo, se cerró la fiesta y se mandó a todo el mundo a otro local donde la juerga continuó. Y esto fue todo. El domingo ya no pasamos por allí pero supimos que las colas llegaron a ser tales que mucha gente no pudo entrar a verlo después de haber estado casi dos horas de pie pasando frío.

Textos y fotos: Patricia Yague
27/1/2007 01:17pm
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Hemos recibido una nueva serie diseñada por diferentes artistas mexicanos de las figuras coleccionables Dunny, producidas por la marca Kidrobot. Los artistas han sido seleccionados por la gente de la tienda Headquarter en Mexico DF, también responsables de la marca de moda Santa muerte. Entre los participantes encontramos a no tan sólo a artistas plásticos sino también a diseñadores gráficos, diseñadores industriales, fotógrafos o incluso artistas musicales como Jenkah, Mocre, Kranen, Artemio, Ed Sison, El Muerto, NAHUAL, VM06, Hula&Hula, Quique Rangel o Beast Brothers… entre otros.
Esta serie de Dunnies se caracteriza porque sus diseños, más allá de que estén realizados por artistas mexicanos, contienen referentes gráficos de la iconografía propia del folklore e historia de aquel país. Como es habitual en este tipo de figuras, se trata de una serie con distintos diseños presentados en caja sorpresa por lo cual no sabes cual te va a tocar hasta que no abres la caja. Aquí teneis unas imágenes de los que nos han tocado a nosotros por ahora.
Estas figuras están disponibles en Subaquatica y también aquí en nuestra tienda online.
23/1/2007 08:24pm
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Este sábado 20 de enero, a partir de las 20:00, inauguramos la exposición de PMH, artista británico conocido por su intensa labor agitadora y aglutinante del trabajo de varios otros artistas europeos de su generación bajo los proyectos “The Dilly” o “Finders Keeper”. Os invitamos a que os paséis y nos acompañéis a nosotros y al artista, en la que será su muy esperada primera exposición individual. Podeis conocer un poco mejor al artista y su trabajo aquí una entrevista que le hicimos no hace mucho para esta web.
17/1/2007 11:27am
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El artista holandés Boris Tellegen, más conocido como Delta (www.deltainc.nl), es un optimo ejemplo de una evolución coherente desde sus orígenes como pionero del Graffiti europeo en los 80 hasta nuestros días. Actualmente es un artista plástico de reconocido prestigio que mantiene elementos expresivos propios de su vertiente como escritor de Graffiti pero que viene desarrollando una prolífica labor creativa en diferentes campos y disciplinas: Pintura, ilustración, diseño de camisetas, diseño de interiores y proyectos de arquitectura… Hace unos años produjo, por encargo de Sony Creative Products en Japón, una serie de figuras con forma de letras que, juntas, componían su nombre y el de su marca, INC. Desde entonces y con la excepción de algún diseño para la serie Be@rbrick de la empresa Medicom, no ha vuelto a diseñar figuras de vinilo hasta ahora. Producida por el mismo en una edición limitada a tan sólo 200 unidades de cada variante de color para todo el mundo, nos acaba de llegar, en total primicia, su nueva creación en formato vinilo: Radar. Este personaje, de unos 22 cm de alto, con aires de robot, está formado por las letras de la palabra RADAR y está articulado en cintura y brazos. Según nos comentaba el propio artista cuando nos mandó hace un tiempo las primeras imágenes del prototipo, esta debería de ser la primera figura de una serie de robots formados por letras de palabras como ULTRA o TURBO. De momento hemos podido ver imágenes de un prototipo en madera de una figura similar a “Radar” con las letras de su nombre: Delta.
Estas figuras están disponibles en Subaquatica y también aquí en nuestra tienda online.
16/1/2007 08:36pm
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