
“Pixação” viene de “piche” (pez o alquitrán en portugués) por ser un tipo de pintada que originalmente se realizaba con brocha y con este pegajoso material negro. Cuando apareció en el São Paulo de los años 60 lo hizo como forma de protesta política. Es importante destacar el contexto: un Brasil marcado por la dictadura militar y dentro de aquel país, una megalopolis eminentemente industrial y por tanto con una importante población obrera, además de fuerte tradición sindical. En los primeros 80 el sustrato político de este fenómeno había acabado por quedar en un segundo plano y las motivaciones personales de los nuevos “pixadores”, sin dejar de ser consecuencia clara de un caldo de cultivo socioeconómico propicio, pasaron a ser las propias de otras formas de Graffiti. Digamos, a riesgo de ser pedantes y sin entrar más en materia, que dicha motivación empezó a tener más que ver con la necesidad de llamar la atención del individuo entre sus iguales en el contexto de una macrourbe marcada por la alienación de sus habitantes. Ejem, a lo que íbamos: Paralelamente, a finales de los 70, primero en Philadelphia, curiosamente con una estética y formas tipográficas similares, y luego en NY, jóvenes de barrio comenzaban a desarrollar una forma de Graffiti en la que el principal mensaje no era otro que la ubicuidad del apodo elegido. Y de NY al resto del mundo, esa forma de Graffiti se extendía imparable con sus pintadas de grandes letras pero con una esencia que se resumía en su forma más sencilla, el tag o firma. En São Paulo también los pixadores habían pasado a tomar el propio nombre de guerra como principal motivo a repetir pero en lugar de contaminarse de las coordenadas estéticas del Graffiti neoyorquino, esta forma autóctona de firma ha persistido con sus peculiares formas tipográficas hasta nuestros días. Sí, a São Paulo también llegó la cultura Hip Hop y con ella los tags al estilo americano pero al tiempo que los “escritores” paulistas jugaban a ese juego (no sin dejar de incorporar elementos del Pixação), los pixadores jugaban al suyo propio. Y cada vez más y aún hoy en día, los pixadores gustan de un tipo de juego muy peligroso, buscando en las cornisas superiores o fachadas de los abundantes rascacielos de aquella ciudad los espacios más deseados para sus pixos. De todo ello, y con una profundidad, rigor y riqueza de imágenes hasta ahora inéditas, se ocupa este libro: “Pixação: São Paulo Signature”. Desde los aspectos puramente tipográficos hasta los culturales y, previsíblemente, los comparativos, este volumen es, no ya uno de los pocos libros sobre el fenómeno, sino el más completo de los publicados hasta la fecha.
Este libro está disponible en Subaquatica y también aquí en nuestra tienda online.
30/9/2007 01:36pm
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En el mundo de las figuras coleccionables presentadas en caja sorpresa (que comparten una forma determinada, pero cuyo diseño varía) destacan unas muy pocas que han tenido mayor éxito y para las cuales la marca responsable cada X meses pone a la venta una nueva serie. Los más veteranas, los japoneses Be@rbricks con forma de oso, van ya nada menos que por su serie 14. Los americanos Dunny, con forma de ser inexistente van tan sólo por la serie 4 pero entre una serie “numerada” y la siguiente aparecen series especiales temáticas. El caso es que acaban de llegar a Subaquatica practicamente al tiempo, lo que nunca había ocurrido, y tenemos curiosidad por saber cuáles se acabarán antes.

La serie 4 de las figuras Dunny está disponible en Subaquatica y también aquí en nuestra tienda online así como la serie 14 de Be@rbricks aquí
29/9/2007 08:43pm
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En 1982 la cultura Hip Hop todavía era un fenómeno puramente local de la ciudad de Nueva York y contaba con tan sólo unos años de existencia. La atención del underground intelectual y arty del downtown comenzaba a dar paso al interés de los medios y este al comienzo de un imparable proceso de expansión a nivel mundial cuya magnitud es evidente aún hoy en día. En aquel año 82 se estrenó “Wild Style” (www.wildstylethemovie.com), la primera de una larga serie de películas que pretendían capturar este fenómeno cultural. Todo aquello resultaba tremendamente atractivo por su frescura y por lo variado ya que englobaba aspectos musicales, de baile, de moda o el mundo del Graffiti y pronto otros largometrajes de mayor presupuesto se nutrieron de aquel naciente Hip Hop. Pero si por algún motivo destaca “Wild Style” es no tanto por su carácter pionero sino la autenticidad del intento ya que entre sus principales responsables, además del realizador, Charlie Ahearn, se encontraba en calidad de actor y asesor uno de los personajes claves de la escena, Fab 5 Freddy, su principal valedor en círculos externos al Bronx y el resto de barrios más deprimidos de la ciudad donde el Hip Hop tenía su principal cáldo de cultivo. Para la película se reclutó no a actores profesionales sino a la flor y la nata del Graffiti, el Breakdance o la música Hip Hop: Lee Quinones, Lady Pink, Dondi, Zephyr, Daze, DJ Grand Master Flash, Cold Crush Brothers o The Rock Steady Crew… En resumen, un verdadero quién es quién de la vieja escuela del género. Al cabo de los años “Wild Style” se ha convertido, junto a su banda sonora y el documental de la misma época “Style Wars”, en testimonio inmejorable y referente de culto.
Con motivo del 25 aniversario, se ha publicado recientemente el libro “Wild Style: The sampler”, de la mano de Ahearn, el director del film, recopilando multitud de imágenes, en su mayor parte inéditas, documentación gráfica y testimonios de los protagonistas. Resulta enormemente ilustrativo para los fans de la película y para los interesados en los orígenes de la cultura Hip Hop asi como una refrescante instantánea de un momento histórico rebosante de una envidiable energía y amplitud de miras.
Este libro está disponible en Subaquatica y también aquí en nuestra tienda online así como el DVD de la película aquí (lamentablemente sólo editado en Región 1, en inglés sin subtítulos)
18/9/2007 10:24pm
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Existe una interesantísima nueva generación de ilustradores británicos, muchos de ellos o bien procedentes del arte en la calle, o cuando menos cercanos y familiarizados con ese mundo. De entre ellos nos viene llamando la atención desde hace un tiempo Matt Sewell (www.mattsewell.co.uk). Contactamos con él y lo pillamos en plena crisis creativa, con la web en estado de reforma desde hace meses y con la mente puesta en un próximo paréntesis en su actividad creativa en la forma de periodo de descompresión en Australia. Las imágenes que nos facilita no hacen justicia al trabajo que veníamos conociendo de Matt y os invitamos a que esteis atentos a su web. A pesar de todo accede encantado a charlar un rato con nosotros.

Vienes del Graffiti o de alguna forma del arte en la calle, así que antes de nada, ¿cuándo, dónde, cómo y porqué te dio por ahí?
Empecé a hacer cosas en la calle allá por el 2000 o algo así, no estoy seguro. Entonces fue cuando empecé a pintar muros en Brighton y todo surgió sin plan, como algo natural. Intentaba hacer letras pero resultaban ser una mierda así que un día estaba escaneando algo que había bocetado y vi allí un personaje que había hecho y pensé: “voy a pintar eso”. Después de algunos intentos fui encontrando mi estilo y continué pintando personajes. Esto era algo antes de todo lo del Street art y de que fuera algo tan de moda lo de hacer sólo personajes. Sólo era yo haciendo mi historia y esperando que la gente lo fuera. Pintar paredes en naves abandonadas, parques de Skate y “halls of fame” por ahí escondidos está bien pero tenía la necesidad de que la gente viera mi trabajo, que les enganchara y se enamoraran de ello así que empecé a poner personajes en papel por la calle y parecía que funcionaba.

¿Ya lo has dejado del todo?
Eeeh… más o menos. Mentiría si dijera que sigo haciendo cosas en la calle pero sí que hay ocasiones a lo tranqui pero el caso es que ahora mismo otras cosas parecen más importantes para mí en la vida, todo parece estar en su lugar. A pesar de todo sigo pintando paredes y de hecho he vuelto a hacer letras. Es que me he llegado a aburrir de que todo lo que hago sea tan “Sewell”. Mi Graffiti me aburría, incluso dejándolo un poco… ahora me van los rellenos sencillos con el contorno y poco más.

Trabajas como ilustrador y creo que tu trabajo personal tiene mucha salida comercial pero no se hasta que punto es diferente para tí el resultado de tu trabajo cuando es de encargo y cuando no.
Creo que mi trabajo personal y comercial se han ido mezclando el uno con el otro. La sobresaturación y la necesidad de que mi trabajo me dé de comer ha llegado ha provocar una cierta confusión entre las dos cosas y es por eso que estoy parando con todo durante un tiempo.
En tu trabajo hay una predominancia de personajes . ¿Dirías que cada tienes una colección de ellos con su propia personalidad o cada nuevo trabajo da lugar a nuevos personajes?
No, realmente no. A veces hay elementos que se repiten pero porque me han gustado, una forma o unos colores… repetir algunas cosas tiene que ver con intentar mejorar.

Hay elementos de la naturaleza en tu trabajo, animales, paisajes… ¿Cuál es tu relación con la naturaleza y que papel juega e tu obra?
Crecí totalmente en las afueras y tenía al alcance el bosque, el campo o los rios. La casa de mi familia era una granja que había estado abandonada durante muchos años con sus propios terrenos y fincas públicas y ese era mi entorno y mi dominio. Teniendo eso en cuenta es natural que en mi obra aparezcan paisajes bucólicos y animales tipicamente británicos. Me mudé a los 18 años y he vivido en diferentes ciudades del Reino Unido desde entonces pero todavía escucho la naturaleza.
Tus personajes, el uso del color, la impresión general es que tu trabajo tiene un rollo muy “cute”, un poco japonés. ¿Alguna influencia en ese sentido o es un tipo de “cute” totalmente británico? En cualquier caso ¿Es intencionado que tu trabajo transmita una visión feliz, optimista de las cosas?
Sí, puede entender que la gente vea que en mi obra hay elementos manga pero lo cierto que es casi no he visto nada de ese tipo. Sí que me gusta Totoro y las pelis de Miyazaki y el elemento de conexión japonés entre diseño y personajes pero personalmente creo que mi trabajo tiene más que ver con la ilustración infantil de los 60 y 70. Era y aún es mi mayor influencia y no creo que haya nada mejor que la ilustración europea de esa era. Tienes a todos esos tipos hippies que finalmente se ganan la vida haciendo dibujos para los que éramos niños en los 70. Somos afortunados por haber nacido en esa década. Y sí, intento plasmar un rollo optimista en mi trabajo, sobre todo en los lienzos y las serigrafías. Me gustaría que la gente viera mi trabajo y percibieran una chispa, o les provocara una sonrisa o les recordara algo divertido, ¿sabes? He intentado tirar por lo oscuro pero no ha funcionado. De todas maneras creo que aún no he explorado todo lo que puedo hacer y justamente estoy ahora en esa lucha. Quiero adentrarme en nuevas áreas pero no he podido con el tipo de trabajo que he estado haciendo durante los últimos 10 años o así. Es por esto que voy a tomarme un tiempo, dejar de hacer ilustración por un tiempo, hacer las maletas y aventurarme a viajar a la otra punta del mundo con mi encantadora novia.

Al no ser un artista me intriga y siempre pregunto por el proceso creativo que da lugar a lo que los demás vemos. Si es lento y meditado o rápido e instintivo, si desechas mucho de lo que haces…
Normalmente es muy rápido, especialmente con la ilustración. Con pinturas de mayor formato depende de si tengo un tiempo límite. Todo empieza en el cuaderno de bocetos y en realidad todo se resume en eso, en dibujar. No hay nada mejor que me paguen por estar una semana entera pintando una pared, tomándome mi tiempo.
Y volviendo al equilibrio entre trabajo personal y de encargo, no se sí por el tipo de dibujo que haces es justamente eso lo que te piden cuando recibes un encargo o por el contrario el cliente te hace adaptarte y si eso te supone un reto, una molestia, un poco de las dos cosas…
Rara vez me piden que haga un encargo con mi propio estilo completamente. Cuando pasa está genial como con Gravis. Con los trabajos de ilustración se me suelen acercar con una idea predeterminada y tengo que adaptar mi estilo a esa idea. De hecho eso resume para mí como funciona el sector de la ilustración. No es ni la mitad de creativo de lo que la gente se cree. El trabajo comercial, de encargo, parece ser la maldición de muchos artistas hoy en día. Es una pena ver tanto trabajo aburrido y mal hecho de encargo. Pero bueno, uno tiene que comer y los discos no los regalan.

¿En que has estado trabajando recientemente?
En escalar montañas y reunir algo de dinero para mi viaje. Muchas cosas que no tienen que ver con el arte pero si que he estado bajando a la playa en Brighton para buscar pedazos de madera sobre los que pintar para una mini exposición en Toylife y también para el diseño del disco de mi grupo de stoner-pop favorito, The Beep Seals.
¿Y algún proyecto interesante a la vista?
Estoy metido en un pequeño sello discográfico, Transparent Face haciendo trabajo de diseño para algunos de los lanzamientos. El año que viene salen un montón de lanzamientos. Y mis nuevas zapatillas y bolsas para Gravis deberían salir ya pronto.

¿Y algo que te encantaría hacer pero que nadie te ha propuesto aún?
Grabar un disco, hacer una película, lanzar una revista, ir en barco hasta la luna.
¿Algo que nos recomendarías?
arte:
http://www.oliverhibert.com/
música:
http://www.voiceofthesevenwoods.com/
01/9/2007 11:36pm
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