Spank the Monkey
13/1/2007
Hay que coger el tren en King’s Cross Station y salir en Newcastle Central Station. En las tres horas que tardo en llegar llego a la conclusión que sólo conozco dos cosas de Newcastle: el club de futbol y el Museo Baltic(Reino Unido). Y ¿Qué hay para ver ahí? Una sola cosa: “Spank the Monkey” (www.spankthemonkey.uk.net), la gran exposición de “arte urbano” del año.

Después de “Beautiful Losers” no hay manera de ignorar “Spank the Monkey”. Es como la evolución natural de las cosas, yo diría más, es pulir las aristas, la versión más madura de lo que ya no se puede ignorar más, de lo que ya no se puede clasificar de arte hecho por una juventud perdida. El llamado arte urbano no es ya tan sólo el Graffiti de los 80, ni tiene por qué estar relacionado con el movimiento Hip Hop, es una actitud tan cercana a lo popular, a lo cotidiano, que por eso resulta tan complicado llamarlo arte.
Dos nombres conocidos tratan de deshacer tantos tabús; Peter Doroshenko y Pedro Alonzo. No es la primera vez que estos dos comisarios, responsables de “Spank the Monkey”, nos hablan de este tema. En la ultima edición de ARCO estuvieron bien presentes con sus conferencias sobre el arte urbano. Y resulta que el arte de los museos no tiene por qué ser complicado o elitista, así que empezar la exposición directamente con un half pipe parece invitar a toda una nueva cultura, la cultura de la calle, a entrar en el juego de lo “artísticamente correcto”. Si no los puedes vencer, únete a ellos…

Hay que subir hasta la cuarta planta. El ascensor de cristal me lleva casi hasta el cielo y me deja el recuerdo de un paisaje impresionante. De pronto se abren las puertas y me acuerdo de mi objetivo. La primera sensación es de impacto inmediato, la cosa tiene buena pinta. Cuatro artistas llenan toda una planta gigante, no hay trayectos a recorrer simplemente una total libertad de movimiento. Hay espacio para respirar, hay tiempo para disfrutar de cada artista. No hace falta más, o tal vez sí…

Groovisions
El half pipe de Groovisions, un colectivo de diseño japones, es la pieza central para que el publico se sienta en casa y pueda disfrutar de la expo de todas las maneras posibles: patinando en el half pipe, mirando dentro del camión aparientemente destrozado de Barry McGee, girando alrededor de cada columna en busqueda de los infinitos detalles de la aportación del colectivo neoyorquino Faile. De pronto el espacio se llena, el publico se mezcla con la obra. Hay mucha información, hay mucho que decir. Volviendo al ascensor de cristal, confirmo la fuerza visual de la cuarta planta, sin embargo me pregunto: ¿eran necesarias dos paredes enteras para Faile? Neasden Control Centre reparte su contribución a la muestra entre la cuarta y la tercera planta y me acompaña mientras bajo del cielo a la oscuridad del piso inferior.

Barry McGee
Paso del día a la noche y encuentro la segunda parte de la exposición con más artistas y una sorpresa muy interesante: los artistas japoneses. Kozyndan (aunque estos no son realmente japoneses), Aya Takano y Takashi Murakami triunfan sobre todos los demás. Os Gemeos también me sorpreendierón con una instalación divertida, dentro de una caja gigante montaron todo un espacio que es a la vez cocina, habitación y sala de musica para crear ambiente. Los clásicos Ed Templeton, Ryan McGiness y Shepard Fairey no podrían dejar de estar para enseñar que los americanos todavía marcan la tendencia urbana. No hay que olvidar de donde viene toda esta movida.

Os Gemeos

Ayo Takano
Spank the Monkey existe tanto dentro como fuera del museo y entre americanos, europeos y japoneses insisten en poner el publico en movimiento. Hay que recorrer la ciudad en busqueda de las intervenciones urbanas de los artistas participantes, hay que reconocer las marcas dejadas por los héroes de la escena urbana que ya se comienzan a considerar artistas contemporáneos. La frontera esta a punto de dejar de existir, a ver quién resiste más. David Shrigley, otra de las sorpresas de esta exposición, creó un cartel gigante que se puede ver desde fuera del museo, que pone: “Tu no puedes dejar de mirar esto”(you cannot help looking at this). Shrigley con una frase lo dice todo, ya no se puede dar la espalda, es imposible no ver lo que esta pasando. A ver que viene después.
Newcastle, ¡ha sido un placer!
Fdo: Ana Neto
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