Libros sobre “Lowbrow art”

31/1/2007

Como cualquier otra etiqueta usada para definir determinada parcela del universo de la expresión artística, y sobre todo cuando viene impuesta por los medios de comunicación, los fans o la crítica, el término Lowbrow incomoda a los artistas a los que se les asigna. Al resto de los mortales nos sirven para orientarnos en un mundo que tan facilmente escapa los límites de lo verbal como es el de las artes plásticas. Lo mismo pasa con el tan sobado Street art o tantas otras maneras de clasificar propuestas artísticas de diferentes artistas que comparten algo, por poco que sea, en común. En el caso del Street art son el momento histórico, un abanico de técnicas y sobre todo el medio y la actitud los que definen una suerte de escurridiza escena. En el caso del arte Lowbrow es más dificil fijar los elementos compartidos por un grupo de artistas tan heterogéneo. Lo que podemos afirmar con certeza es que se trata de artistas norteamericanos aún en activo y con edades que oscilan entre los 30 y los 50 años. Hasta estas referencias son discutibles y aún así nos dicen bien poco. Si queremos profundizar un poco en que se esconde tras la etiqueta, debemos acudir a las influencias estéticas y culturales de la que parecen nutrirse los diferentes artistas. Entre ellas encontramos al comic underground norteamericano de los 60 y 70, la cultura Punk, las series y películas de animación de los 50, 50 y 70, la escena de los coches Hot-Rod o el mundo del tatuaje entre otros. Ojo, y no hablamos de la visión que tenemos hoy en día y en Europa de todos estos referentes sino especificamente la concepción norteamericana y más concretamente con un claro epicentro en la California de los 70 y las subculturas que poblaban aquel estado. Estas y otras influencias así como el hecho de que se trata de artistas fundamentalmente figurativos y que su trayectoria personal en muchos casos les ha mantenido fuera del mundo del arte más convencional por compatibilizar su trabajo de estudio como pintores con encargos “comerciales” como ilustradores, dibujantes de comics, etc.

En concreto el término Lowbrow (también Low brow separado) proviene del título de un libro publicado en 1979 por la editorial del artista de comic Gilbert Shelton sobre el trabajo del artista Lowbrow más característico y veterano: Robert Williams. El libro se titulaba “The Lowbrow Art of Robt. Williams” y al parecer el artista se adjudicó este adjetivo para mostrar la distancia existente entre su obra y el arte “highbrow” (culto, intelectual). Robert Williams procede de la escena del arte y el comic más underground de los 70 y su trabajo así como el de aquellos como Gary Panter, de ese mismo origen y generación, o el de otros artistas similares más jóvenes podría clasificarse perfectamente de arte underground norteamericano. Seguramente la dificultad surge cuando muchos de estos artistas emergen de las supuestas cloacas culturales en las que se encontraban y pasan a ser artistas muy cotizados y reconocidos, por mucho que su presencia en los medios de comunicación o en el circuito de galerias de arte sea escasa. Además estas carencias se han ido subsanando a través de una infraestructura propia de galerias especializadas precisamente en este tipo de arte como es el caso de la muy representativa La luz de Jesús de Los Angeles o de la revista Juxtapoz, fundada por el propio Robert Williams. Precisamente ha sido esta revista la que en gran medida ha ayudado a definir una escena, centrando su atención en artistas en principio noveles que han acabado por asentarse como parte del arte Lowbrow. Al menos así ha sido durante un tiempo si bien hace ya unos años que la linea editorial de Juxtapoz se ha mostrado abierta a otras formas de arte, principalmente las de origen más urbano o al fenómeno de los art toys.

Sirva todo este largo preámbulo para orientar a aquellos que conocen el arte de Robert Williams, Mark Ryden o Tim Biskup y quieran conocer a otros artistas de alguna manera similares y que normalmente comparte con los ya mencionados la etiqueta Lowbrow. Una sugerencia para ello son estos dos libros: “Weirdo Deluxe” y “Pop Surrealism: The rise of Undergound Art”. Llama la atención el término “Pop Surrealism” que justamente se usa a menudo como sinónimo de “Lowbrow art” y de hecho en ambos libros se usan uno y otro indistintamente. En “Pop Surrealism: The rise of Undergound Art” destaca un breve texto introductorio (junto a otros) de Robert Williams en el que el artista da su propia visión sobre la “escena lowbrow”. En “Weirdo Deluxe” resulta muy interesante una cronología del arte Lowbrow y un pequeño cuestionario común para todos los artistas incluidos. En cada uno de los libros se propone una selección diferente de artistas representativos de este movimiento de los cuales se incluyen imágenes de su trabajo. Entre uno y otro libro hay muchas coincidencias y con ambos listados podemos hacer una interesante lista de artistas Lowbrow: Robert Williams, Mark Ryden, Tim Biskup, Gary Panter, Glenn Barr, Anthony Ausgang, Kalynn Campbell, Josh Agle “Shag”, Gary Baseman, Joe Coleman, Camille Rose Garcia, Stacy Lande, Liz McGrath, Scott Musgrove, Skot Olsen, The Pizz, Isabel Samaras, Tod Schorr, Kathy Staico Schorr, Owen Smith, Joe Sorren, Gary Taxali, Eric White, Clayton Brothers, Alex Gross, Don Ed Hardy, Charles Krafft, Niagara, Marion Peck, Lisa Petrucci y XNO.

Estos libros, así como la revista Juxtapoz, están disponibles en Subaquatica y también en nuestra tienda online.
“Pop Surrelism” aquí y “Weirdo Deluxe” aquí y la revista Juxtapoz (último número y números atrasados) aquí.

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