Imaginad una mezcla entre los murales de Diego Rivera, Graffiti, hippies y mucho mucho Rock. A base de todo esto se hizo San Francisco y mucho de ello parece haber quedado. El presente, sin embargo, viene con prisa y sin darnos cuenta Rivera no es más que un mito lejano, los hippies ya no son lo que eran, el Graffiti ha perdido su status en favor del Street art y el Rock se dice que ha muerto hace tiempo. Todo estaría perdido si no tuviéramos San Francisco. En el nuevo siglo de alguna manera se siguen llevando flores en el pelo y una actitud bohemia pasota. El Rock niega su propia muerte y se hace oír por todas partes y el arte del Graffiti sigue siendo sinonimo de resistencia, aunque de otra manera.
Para entender el arte de San Francisco hay que conocer dos cosas: el arte mejicano y a Barry McGee. Así de claro. El barrio de la Mission es el ejemplo perfecto de cómo todo encaja. Aquí se vive bajo la lógica mejicana, y como tal, entre tacos y quesadillas se van haciendo murales por todas partes, llenando el barrio de color y vida. Las tecnicas tradicionales se siguen utilizando en estas calles, no porque sea “guay” pero simplemente porque forma parte de la cultura de cada uno. Peluquerias, tiendas, restaurantes y demás llevan el sello del latex y de la mano de algún artesano que lleva en la sangre infinitas generaciones de genes mejicanos. La cultura se hace sentir, o mejor dicho, se hace ver.
Imagen pintada en la pared en “Senacional, Mexican graphics”
“Sensacional! Mexican Street Graphics”, la exposición que acaba de terminar en el Yerba Buena Center for the Arts, trata justamente de eso. Y después de verla me entró la molesta sensación de que, a San Francisco quizás, todo esto le había resultado demasiado facil. Es decir, la mitad del trabajo ya estaba hecho: la técnica, el color, la bidimensionalidad… ¿que es lo que aporta la ciudad entonces? Seguramente el toque “California dreaming”. Y aquí es cuando Twist entra en acción y le da la vuelta a todo.
Barry McGee, aka Twist, es el heroe de la escena artística callejera de San Francisco. Aunque hoy en día sea casi imposible encontrar una pieza suya en la calle todo el mundo sabe quién este hombre y que es lo que representa. Y para los que acaban de llegar a este mundillo de sensaciones inexplicables, que lleva por nombre arte, Barry McGee ha sido el artista que ha traído a la costa oeste el Old school del Graffiti de Nueva york Y, sin pedir permiso a nadie, lo ha mezclado con el arte muralista del centro del continente americano, influyendo así, irremediablemente, en toda una generación de artistas callejeros contemporáneos.
Cierre pintado por Barry McGee
El Graffiti sufre con él un cambio importante y a la vez necesario. Twist apadrina y participa en una escuela de nuevos artistas americanos que pasará a ser conocida como Beautiful Losers y que a partir de la ultima decada del siglo XX pasa a representar un estilo que no es más que una versión actualizada de los tiempos de Janis Joplin y Jimi Hendrix. Los nuevos bohemios, sin embargo, demuestran calidad y rapidamente de la calle pasan a enseñar su trabajo en espacios institucionales. Galerías bien conocidas como New Image Art en L.A., The Luggage Store en San Francisco y Deitch Projects en Nueva York glorifican su arte y hacen que esta pequeña comunidad crezca y se multiplique. Son ellos ahora los nuevos invitados de honor de los grandes museos de (casi) todo el mundo. San Francisco vuelve a ser punto de referencia y nombres como Margaret Kilgallen, Chris Johanson, Claire E. Rojas o Thomas Campbell entre muchos otros serán recordados.
Claire E. Rojas, “Sights of Sounds” en Parklife
Jake Watling y Bill Dunlap en Receiver Gallery
Una pequeñísima parte de todo esto llega a nuestra Europa, y por eso nada mejor que cruzar el atlantico para ver con mis propios ojos lo que pasa en tierras gringas. Solo caminar por las calles del barrio de La Mission es toda una experiencia: Cruzar una esquina y encontrarme en el Clarion Alley Mural Project donde no hay un unico espacio en blanco y todo es color, todo es arte, es una experiencia unica. San Francisco vive para eso y se nota. Muchas son las organizaciones que trabajan para que más arte se vea y se haga en las calles. Cada semana hay una infinitud de eventos, inauguraciones, festivales, y invitados. A Onesto le tocó el honor de participar de todo ello recientemente. Casi dos semanas estuvo este artista de São Paulo preparando su exposición en la galeria 111 Mina, que resultó ser una larga y interesante presentación de su trabajo en diferentes formatos y con distintas tecnicas. Aunque joven, se nota bien la experiencia y madurez a la hora de presentar su obra.
Detalle de obra de Onesto en 111 Mina
Y así se van pasando los días. Para unos los tiempos de la calle ya se estan terminando. Para otros acaban de empezar. Lo importante es que, entre unos y otros, algo se vaya haciendo. ¡Y lo que me queda por descubrir aún en esta ciudad! Entre la expo de Robert Crumb, Andrew Schoultz o Precita Eyes Muralists no paro, porque mientras haya arte y se vaya escuchando rock por las esquinas yo me voy quedando.
En este comienzo del año las cosas por esta nuestra base submarina parece que pintan bien, y una de las sorpresas mas agradables ha sido ver como el infame artista urbano conocido como SpY (www.spy.org.es) ponía en funcionamiento su web personal, documentando así sus proyectos tanto con imágenes como con breves textos explicativos. Quizá fuese este el detonante por el que pensamos en él como el entrevistado del mes, aunque apreciamos su trabajo desde hace ya bastante tiempo. Creemos que la linea de trabajo de SpY es una de las mas consistentes e inteligentes que se están desarrollando ahora mismo en este país, por no decir en todo el continente, y siempre es un placer encontrarse con sus instalaciones por cualquier esquina de Madrid. La mayoría de ellas no suelen durar demasiado, pero aun así, sobre todo desde que comenzó a intervenir las señales de tráfico, no han pasado ni mucho menos desapercibidas. Citando textualmente lo que el artista comenta: “Las obras de SpY quieren ser un paréntesis en la inercia autómata del urbanita. Son pellizcos de intención que se esconden en una esquina para quien se quiera dejar sorprender. Cargados a partes iguales de ironía y un humor positivo, aparecen para contagiar una sonrisa, incitar una reflexión, favorecer una conciencia un poco más despierta”
Esperamos que estas preguntas aporten algo de luz sobre la persona que esta detrás de estos trabajos, y si aun queréis mas, estad muy atentos al artículo sobre SpY que se publicará en el próximo numero de la revista Serie B.
Siempre empezamos con la misma pregunta: ¿Cómo, cuando, y donde empezaste a hacer cosas en la calle?
A finales de los 80 con el Graffiti, en mi barrio.
¿Se podría decir que tus comienzos están directamente ligados a la vieja escuela madrileña de Graffiti?
Se podría decir que sí, pero la verdad es que hubo una generación que se dejo ver mucho a los finales de los ochenta por Madrid, esa fue mi primera referencia.
¿Como era el ambiente en el Madrid de tus comienzos como escritor?
Por aquella época el Graffiti en Madrid se dividía en dos, por un lado la parte más autóctona que eran los llamados flecheros, la escena de escritores que tuvo origen en las firmas del Muelle y sus contemporáneos, y por otro la parte de Graffiti basada en la documentación americana: “Guerra de Estilos” (”Style Wars), “Spraycan Art“, “Subway Art”… escritores de todo Madrid íbamos a Nuevos Ministerios para ver fotos, firmar libros, quedar con otra gente para pintar… allí veías todo tipo de escritores. Todo era descubrimiento, mangábamos los botes y los rotuladores para poder firmar, los fatcaps eran las boquillas de los sprays del calzado… Cada poco de documentación que te llegaba se trataba como oro en paño y empezábamos a investigar cómo entrar a las cocheras del Metro. Es una etapa en la que aprendí mucho y que recuerdo con mucho cariño.
¿Con quién empezaste a pintar?
Entre mediados y finales de los ochenta empecé a fijarme en los graffitis de otros. Por la ciudad el que más destacaba era Muelle, por su manera tan llamativa de pintar. Elegía cuidadosamente los sitios donde hacer sus piezas y eso le hacía resaltar mucho, aparte de no estar entonces el Graffiti tan masificado como ahora. Por otro lado ya había otro tipo de escritores que se dejaban ver mucho, para mí la influencia más directa que tuve fue de un escritor de mi barrio que por entonces firmaba Kotis. Más tarde nos conocimos y empezamos a pintar juntos con gente del barrio, luego surgió PTV y empezamos con otros escritores de otros barrios. Cuando terminó esa época me uní a SPC y luego formamos Reyes del Mambo.
¿Cómo surge vuestra crew Los Reyes del Mambo?
Surge de la buena relación entre miembros de dos grupos que nos juntábamos a menudo, SSB y SPC. Teníamos afinidad en los estilos y pintábamos trenes juntos.
¿Cuándo empezaste a darte cuenta de las posibilidades que tenía la calle como soporte creativo, al margen de escribir tu nombre en las paredes?
A mediados de los noventa empecé a observar la calle desde una perspectiva distinta a la del Graffiti, cuando pintas Graffiti tu marco de percepción de la ciudad suele estar limitado a los tags y las piezas. La verdad es que no fue premeditado, empecé a tener ideas distintas, distintas maneras de observar la calle. Creo que de alguna manera cambié el chip. En ese tiempo la gente decía: “esto no es Graffiti”, lo cual era evidente. Nosotros lo empezamos a denominar intervenciones urbanas. Ya en el graffiti me gustó siempre explorar nuevas cosas, aparte de formar un estilo propio, algo que en el Graffiti se valora mucho, la identificación. Que te vean y te reconozcan de inmediato. El Graffiti fue una escuela que me es ahora muy útil en el desarrollo de mi trabajo.
¿Cuales fueron tus primeros referentes en este sentido?
A principios de los noventa había muy poca documentación impresa, sólo se empezaban a ver los primeros fanzines extranjeros especializados en Graffiti. La verdad es que en ese momento no había nadie de nuestro entorno del Graffiti que hiciese nada parecido. No tuvimos referencias de trabajos en la línea de los nuestros hasta tiempo después.
Una cosa que me parece muy interesante de tu trabajo es la ironía y el humor de tus piezas. También la sutileza con la que se esconden en el paisaje urbano, de una forma antagónica al graffiti tradicional, mucho más intrusivo y descarado. ¿Por qué este cambio? ¿Cuándo empezaste con esta clase de intervenciones?
No fue un cambio premeditado, pero es verdad que mi actual línea de trabajo es mucho menos invasiva que cuando pintaba Graffiti. Procuro estar siempre atento y observar el entorno para desarrollar mi trabajo. No todas mis piezas cuentan algo, a veces son simplemente una modificación de algún elemento urbano que acaba en unas letras o en otra alteración del paisaje, algo que surge de mis raíces en el Graffiti. Ahora estoy tendiendo a desarrollar intervenciones con más énfasis en el contenido, me gusta que mi trabajos cuenten cosas y despierten un poco la conciencia, es una vertiente de mi trabajo que cada vez me gusta más explorar.
Los temas que eliges y la localización de estas está siempre aparentemente, relacionadas. ¿Qué es antes, la idea o el lugar?¿Cómo desarrollas cada una de ellas?
No tengo un método definido, a veces el lugar me sugiere una idea, hay veces que una circunstancia social me lleva desarrollar una intervención, otras veces una idea me lleva a un lugar y otras simplemente quiero contar algo y busco la mejor manera de hacerlo. Procuro ser receptivo al dialogo con la cuidad, que ha sido durante años el marco donde me he expresado y he comunicado mis ideas.
¿Que es lo que te interesa transmitir con tu trabajo?
Quiero que la gente disfrute con las intervenciones, que al girar una esquina encuentren algo no habitual en sus rutinas que les haga pensar, les arranque una sonrisa, una reflexión… Algo en lo que estoy trabajando mucho ahora es consolidar en mi trabajo un lenguaje propio y fortalecer cierta coherencia. Mi obra no es la expansión o continuación de un tema central, cada trabajo surge de una idea nueva. En el lado formal tengo una cosa clara: no caer en tendencias ni en florituras de diseño. Procuro que mi obra sea en ese sentido lo más aséptica posible.
Cine, literatura, dibujos animados, el supermercado de la esquina… ¿Cuales son tus principales influencias?
Intento alimentarme de todo lo que puedo, me encanta la animación, el cine, el arte, el diseño en todas sus vertientes, ahora hay muchísima información y es difícil estar al día de todo.
¿Cuál sera el próximo movimiento de SpY? ¿Algún proyecto interesante a la vista del que tengamos que estar pendientes?
Voy a vender una iglesia, a matar a un toro y disfrazar un político.
¿Algo que te haya llamado la atención recientemente y que te gustaría
recomendarnos?