Rinzen

02/6/2007

Rilla y Steve Alexander están casados y viven en Berlín. Hasta ahí el apunte retrotelevisivo y biográfico que poco dice de porqué nos detenemos a hablar de ellos. Sin embargo a muchos bastará saber que forman parte del colectivo Rinzen (www.rinzen.com) para entender que nos hayamos puesto en contacto con ellos para charlar un rato. Y a aquellos que desconozcan en que consiste Rinzen esta es una excelente oportunidad para conocer su trabajo a través de la entrevista y de las imágenes que ilustran la misma, pertenecientes a todo el colectivo, o de la cabecera de esta web durante junio. En concreto nos atiende Rilla, la única fémina de este conjunto de australianos, parte de los cuales aún residen en aquel lejano país, con otro componente recien mudado a NY y los Alexander que viven desde hace unos años en la capital alemana.

Venís de una trayectoria en torno al diseño gráfico pero durante los últimos años parece que el trabajo que hacéis se orienta más a la ilustración y más que diseñadores gráficos participais en proyectos enfocados a artistas. No se si estoy en lo cierto pero en cualquier caso, ¿como ha sido esta evolución?

Antes de Rinzen ya existía el proyecto RMX inspirado en las remezclas musicales y en la idea del cadaver exquisito de los surrealistas mediante el cual intercambíabamos imágenes los unos con los otros para reelaborarlas una y otra vez. Por aquel entonces todos trabajábamos como diseñadores para empresas e instituciones y lo de RMX era sólo una diversión, una manera de dar salida a nuestra creatividad. Dibujábamos, experimentábamos con estilos y técnicas diferentes y aprendíamos de como cada uno expresaba esa libertad. Era muy divertido y de alguna manera un aviso, un escape de la rutina. Nos dimos cuenta de que teníamos que trabajar juntos e intentar hacer lo que nos apetecía para la gente que nos apetecía y al mismo tiempo seguir haciendo proyectos propios. Siguiendo el espíritu de RMX comenzamos a responder a nuestros nuevos trabajos con respuestas visuales más cercanas a la ilustración lo que a su vez dio lugar a que nos encargaran más trabajos de ilustración. Hoy en día estamos haciendo más trabajo de pintura, dibujo, textil, escultura… tanto para encargos como para exposición. Nos gusta hacer todo ello y considerar nuestro trabajo un todo. Tanto si nos encargan diseñar un estampado para una tela, una portada de un CD o un poster como si trabajamos para piezas para una exposición, todo sale del mismo lugar en nuestras cabezas, tomando elementos de lo que nos rodea, los lugares que visitamos o la gente que conocemos.

Quizás en muchos casos es una cuestión de conseguir cierto nivel de reconocimiento y por ello poder liberarse de determinadas restricciones por parte de los clientes ya que si os seleccionan en este punto es porque quieren justamente aquello que han visto vuestro y confían en que les vale para lo que buscan. ¿Hasta que punto seguís teniendo que adaptaros a lo que el cliente, institución, comisario, proyecto… os pide? ¿Justamente rechazáis proyectos en los que ya no tengáis la libertad creativa que buscáis y os enfocais en trabajos puramente artísticos?

Sí, cuanto más eres capaz de desarrollar tus propias ideas la gente quiere ver más lo que eres capaz de hacer cuando te ofrecen un nuevo reto, entorno o soporte en el que trabajar. Obviamente a proyectos diferentes, diferentes restricciones. En algunos casos se nos da libertad absoluta para explorar nuestras propias ideas y en otros hay objetivos concretos en cuanto a lo que hay que comunicar. Intentamos trabajar únicamente en proyectos en los que ese objetivo de comunicación lo compartamos de alguna manera para que nuestro trabajo muestre pasión y sentido. Tenemos suerte de que casi todo el mundo que nos contacta entiende lo que hacemos, como lo hacemos y se muestra abierto a nuestras ideas. A pesar de que por supuesto nos encanta trabajar en nuestros propios proyectos o libros todo lo que hacemos alimenta los otros proyectos y justamente las restricciones o un tema o técnica ya fijados te pueden ayudar a explorar nuevos caminos. Colaborar con otros miembros de Rinzen u otros artistas también provoca afortunados accidentes y encuentros entre gente que piensa diferente y en los mejores casos las relaciones con la gente que te encarga un proyecto puede ser así.

Hoy en día hay una generación de artistas procedentes de todas partes del mundo muy interesantes y que, con trayectorias diferentes, algunos procedentes del arte en la calle, otros de la ilustración y diseño de personajes…, forman una escena heterogénea, si es que la podemos denominar así, pero que parece tener algo en común. ¿Lo ves así desde vuestra perspectiva y tras haber participado en eventos y proyectos en los que habéis coincidido y trabajado junto a muchos otros artistas?

Independientemente de a lo que se dediquen o cual sea su estilo todo el mundo trabaja duro a la hora de dar vida a sus ideas y de hacerlo a su propia manera y resulta muy alentador ver que esto ocurre. Nos encanta ir a eventos como la Pictoplasma conference donde todo el mundo, no sólo los ponentes, se pueden juntar para dibujar y hablar de lo que hacemos y de que podemos hacer juntos en el futuro. Hemos conocido a mucha gente en eventos de este tipo con quienes luego hemos colaborado para nuestros proyectos RMX o en otros. A veces colaboramos con gente a la que contactamos simplemente por email porque nos gusta su trabajo y luego resulta que acaban siendo buenos amigos.

Creo que toda la interacción entre artistas de países distantes es posible hoy en día debido a internet, los vuelos baratos, etc… pero aún así en un momento dado Steve y tú os mudasteis a Berlín desde Australia donde vivíais y aún seguís ahí. Y estas últimas semanas en las que hemos estado en contacto habéis estado primero en Copenhague y luego en Biarritz ¿Como os está tratando Europa por ahora y como lleváis esta vida tan viajera?

Australia es un lugar genial para vivir y antes o después volveremos allí pero por ahora estamos disfrutando de Berlín y explorando Europa poco a poco. El lugar en donde vivimos en realidad es irrelevante porque los proyectos surgen de todas partes del mundo y estemos donde estemos, trabajamos mucho a través del email. Muchas veces los proyectos se hacen sin tan ni siquiera conocer a la gente en persona y pocas veces son a nivel local. De todas maneras vivir en Berlín nos ha facilitado participar en más exposiciones, eventos, conferencias… y nos inspira mucho todo lo que vemos en los lugares a los que podemos ir desde aquí. Muchas veces de nuestros viajes surgen cosas inesperadas. Por ejemplo la semana pasada tuvimos la ocasión de hacer una visita no prevista al Guggenheim en Bilbao. Si hay algo mejor que ir a lugares que resulten estimulantes es ir sin haberlo planeado.

Y en cuanto a Rinzen, ¿como os las arreglais para seguir trabajando juntos con vosotros dos viviendo en Europa y otros en Australia? ¿De que manera esto os lleva a embarcaros en determinados proyectos antes que en otros?

Los cinco estamos repartidos por el mundo ahora que Crais se ha mudado a Nueva York pero esto no afecta mucho la manera en que trabajamos. Siempre hemos seguido haciendo proyectos individuales y otros como colectivo en los que cada uno aportaba elementos y alguien acababa liderando el proyecto y dando forma a esos elementos. Incluso trabajando en proyectos diferentes y separadamente exploramos temas de manera colectiva y nuestras ideas y planteamientos se interrelacionan. El año pasado empezamos el Rinzen Care Pack para experimentar con ideas y técnicas que nos resultan novedosas. A raiz de eso Adrian ha comenzado una historia, Craig está trabajando con los fotógrafos Lyn y Tony de una manera nueva y Steve y yo hemos estado jugando más con las posibilidades de dibujar y pintar con tinta. Realmente es como un lugar de encuentro para unos y otros de forma que compartimos las ideas con las que andamos jugando y que nos interesan en cada momento. Hasta ahora sólo hemos publicado uno con el tema común “En la noche lactea” pero ya estamos trabajando en el siguiente.

Da la impresión de que debe suponer un esfuerzo importante llevar a cabo cada uno de estos proyectos como los RMX o vuestro último libro “Neighbourhood” cuando no hay una institución o empresa que toma la iniciativa sino que surge de vosotros mismos. Supongo que ese esfuerzo tiene detrás una importante dosis de motivación.

Los proyectos RMX son tan divertidos que conseguimos olvidarnos de todo el trabajo que suponen cuando hacemos una de estas exposiciones o uno de los libros. El último libro, “Neighbourhood”, nos llevó dos años acabarlo pero acabo por resultar más que satisfactorio aunque fuera sólo por todos esos momentos como la mañana de navidad al abrir los paquetes, en esta ocasión del muñeco de trapo que nos llegaba de vuelta después de pasar por las manos de otro artista. Supone una verdadera liberación y resulta muy adictivo trabajar en cada uno de estos proyectos.

Y al mismo tiempo al colaborar con muchos otros artistas estoy seguro de que las cosas nunca salen como os habíais imaginado. Debe ser parte de la gracia pero al mismo tiempo me pregunto si no resulta en ocasiones frustrante cuando no obtienes la respuesta que esperabas de otros participantes.

Le damos muchas vueltas a la selección de participantes en los proyectos RMX y que pieza le damos para que remezclen y no dejamos de sorprendernos por lo que nos llega de vuelta. En “Neighbourhood” aquellos que recibían el muñeco y no sabían coser inventaban soluciones de lo más ingenioso y otros, que pensábamos que sabían coser, trataban la superficie del muñeco como si fuera un soporte en el que pintar. A veces estábamos realmente asustados al mandar algunos de los muñecos al siguiente artista ya que estaban perfectos tal y como estaban en ese punto pero al final el sacrificio casi siempre valía la pena. No sólo los artistas sabían que lo que ellos habían transformado sería victima de una nueva modificación hasta dejar los muñecos irreconocibles sino que nosotros tuvimos que dejar de lado las ideas preconcebidas de como queríamos que fuera resultando el proyecto. Despues de todo no puedes borrar sólo una parte de un proceso que precisamente se basa en una transformación secuencial.

Cambiando un poco de tema, me gustaría que me hablaras un poco de vuestro proceso creativo, hasta que punto es analógico y hasta que punto tecnológico. Quizás es más manual de lo que parece, quizás os fijáis más en el propio proceso y en dejar que este os lleve o quizás sobre todo en el resultado y a donde queréis llegar y tenéis una idea muy clara de lo que buscáis.

Es muy diferente para cada uno de nosotros. Steve dibuja constantemente y casi todo su trabajo procede de sus cuadernos. Si la tinta mancha la página de abajo acaba haciendo un dibujo partiendo de esa mancha. Sus cuadros normalmente comienzan a partir de algo en su cuaderno de bocetos pero también a veces trabaja sin nada previo directamente sobre el lienzo (o en la pantalla) y va desarrollando la idea sobre la marcha. Yo trabajo más en forma de palabras y mi cuaderno está lleno de ideas y como diferentes mundos encajan. Cuando comienzo a dibujar surgen diferentes personajes a los que pongo en las situaciones que he pensado anteriormente. En nuestro taller de 10 días en Sapporo en febrero hicimos partícipes a los asistentes de nuestro proceso creativo. Comenzamos dibujando cualquier cosa y todo lo que iba surgiendo y acabábamos por ir refinando las formas. Y también dejábamos que otros trabajaran sobre lo que hacíamos, creando formas y usando elementos los unos de los otros hasta el punto en que pintábamos sobre lo que ya había y comenzábamos de nuevo.

¿En que habéis estado trabajando últimamente?

Estuvimos en Barcelona en abril para un rodaje para Puma y Steve ha estado en Milán para personalizar un muñeco de la MTV junto a Jeremyville y Tado. Ahora mismo estamos preparanado un libreto que documenta el taller de Sapporo y planeando uno nuevo en México para octubre.

¿Y proyectos en los que vayáis a trabajar proximamente?

Estamos empezando a trabajar en una chaqueta de snowboard y un muñeco de tela para Billabong y esperamos poder empezar a trabajar en el libro de Rinzen pronto.

¿Algún proyecto que os encantaría hacer y que aún no os han propuesto?

Nos encantaría hacer algún proyecto a gran escala de tipo escultórico en el que pudieras entrar y andar por dentro, ser parte de ello y creer en ese espacio… crear un mundo… mmmmm.

¿Algunos artistas que os hayan llamado la atención ultimamente o que sencillamente os gustaría recomendarnos?

Ahora mismo estamos muy interesados en Mr Squiggle (Sr. Garabato), una marioneta que salía en la tele en Australia. Tenía una nariz de lapiz y hacía que los garabatos que le mandaban los niños se transformaran en dibujos. Lo dibujaba todo al reves, bocabajo y cuando acababa decía “Bocabajo, bocabajo… todo está bocabajo hoy en día Miss Jane”. Dibujaba sobre su amiga la pizarra que era una gruñona y que siempre decía “Date prisa”.

Entrada archivada bajo: Artistas

1 Comentario

  • 1. marta_bcn  |  3/6/2007 a las 9:20 am

    no conocia el colectivo ni su arte, pero me ha encantado, sobretodo las pinturas murales!




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