Nuria Mora
01/11/2007
A menudo eclipsada por la sombra de Eltono, el ubicuo e inquieto compañero artístico con quién trabaja desde hace años, la obra de Nuria Mora (www.nuriamora.com) tiene la personalidad necesaria como para merecer nuestra atención. Además desde hace poco, sin abandonar sus proyectos con Tono, abundan las propuestas individuales de Nuria. La conocemos desde hace años, desde antes incluso de que existiera Subaquatica, y ya era hora de una muy merecida pausa para conversar con ella y dedicar este espacio mensual a su trabajo.

Primero, una pregunta que le hacemos siempre a todo el mundo para estas entrevistas: ¿Cuándo, dónde, cómo y por qué empezaste a trabajar en la calle…?
Empecé a pintar en la calle en Madrid a finales del 99 con Eltono. La razón fue llegar con facilidad a todo tipo de gente, sensible o no, especializada o principiante, llegar a más cantidad de gente. El resto de las razones por las que pinto en la calle las descubrí después. En mis principios mi motivación fue esa.

Imagino que por excitante que resulte, este tipo de acciones también exigen una dedicación muy especial y cierto nivel de sacrificio fuera del trabajo habitual de un artista en su estudio ¿Sigues sintiendo las mismas ganas de hacer acciones en la calle ahora que hace unos años o quizás sí pero sobre todo aquellas que formen parte de un proyecto más amplio?
La calle es mi taller, no me da ninguna pereza salir a pintar. Lo único cierto es que ahora que estoy llena de proyectos, las salidas a pintar son menos frecuentes, pero todos los proyectos que hago aunque se desarrollen en galerías o museos tienen la calle siempre muy presente.

Cuando hablo de acciones en la calle como parte de un proyecto me refiero, para el que no conozca tu trabajo, a cómo siempre que puedes intentas que cuando haces un proyecto en una sala o galería el espacio tenga referentes a acciones que has hecho anteriormente o paralelamente en la calle. Cuéntame un poco cómo te planteas toda esta dualidad entre el espacio interior y el exterior, tan importante en tu trabajo.
No tiene sentido para mi realizar un proyecto en un espacio expositivo y no usar la calle como referencia. Me interesa proponer una reflexión sobre el uso del espacio público y privado analizando y experimentando con la intersección que se produce entre ambos lugares .

Me parece especialmente interesante en tu obra como todo ese importante sustrato conceptual no supone prescindir de los aspectos puramente estéticos como a veces parece habitual en lo que podríamos llamar artistas conceptuales. Si antes te preguntaba por el equilibrio entre exterior e interior ahora me interesaría que me contaras cómo ves este otro equilibrio entre lo visual y lo conceptual.
La utilización que hacemos de la imagen tanto cuando trabajo con Tono como cuando lo hago sola tiene por un lado un carácter político porque donde se desarrolla es en la ciudad y luego porque interviene en los asuntos públicos con la acción. Pretendo invitar a la reflexión y a la quietud. Pretendo ser más interrogativa que afirmativa. Yo creo que de ahí viene la fuerza y esa capacidad de sugerencia. En lo estético parto de un esquema geométrico definido pero con posibilidades cambiantes infinitas debido a que el signo se inscribe en la geometría de la superficie elegida, planteando un serio diálogo con la arquitectura que lo soporta. Mi objetivo es poner en valor el soporte.

Otro de los aspectos que están presentes en tu trayectoria es tu cercanía al mundo de la moda. Creo que trasciende a tu obra puramente plástica y sobre todo se hace muy visible cuando en tus piezas incorporas formas rellenas de patrones de dibujos que muy bien podrían ser diseños de estampados textiles. No sé cuánto hay de intencionado o cómo te sientes de cercana al mundo de la moda o qué relación tienes actualmente con él. Cuéntame un poco.
Ahora mismo ya no tengo mucha relación con la moda salvo en ocasiones puntuales como fue lo de Loewe en Japón o algunas camisetas, etc. La principal razón de la incorporación de los patrones florales y geométricos a mis pinturas es por la necesidad de transformar la pintura en una experiencia mediante la cual quiero invitar a reflexionar sobre nuestra relación con el tiempo y el espacio, con el tiempo porque la repetición de un patrón que se repite una y otra vez sugiere un largo periodo de realización y con el espacio porque a través del dibujo me apropio del lugar arquitectónico donde el espectador proyectará sus ideas y experiencias. Así mismo hay una clara cruzada contra lo industrializado del lenguaje artístico, algo que es muy común hoy día sobre todo con gente que trabaja en la calle.

Y con Kiricol, la marca de bolsos que tenías ¿qué paso? Tenía la sensación de que gustaban bastante.
Kiricol lo maté ¡¡antes de que me matara a mí!! Tenía mucho éxito pero había que tomar una decisión. Habíamos crecido mucho en muy poco tiempo y era una marca muy artesanal: entre mi madre y yo lo hacíamos todo, desde crear el prototipo hasta venderlo y ocuparnos de la producción. Entonces lo que ocurrió fue que solas no podíamos con todo. Darnos cuenta de eso me llevó a tomar la decisión de no convertirme en empresaria pues teníamos que hacer muchos cambios a los que no estábamos dispuestas, tales como dejar de hacer lo que nos apetecía por vender más, dejar de producir en España y hacerlo en China… Además cada vez me salían más proyectos con la pintura y tomé la decisión de dejarlo.

Para ti, más allá de que sean mundos con un importante componente creativo, el arte, más puro y la moda, más instrumental quizás, ¿que relación tienen, cómo se llevan? ¿ves terreno aún sin explorar?
Después de trabajar con Gavina Ligas en Jocomomola aprendí muchísimo de ella. Creo que es también una de las razones por las que incorporé estampados a mis pinturas. Fue ella la que me metió el gusanillo en el cuerpo. Al margen de esta experiencia los extremos Arte y Moda no se tocan pues la moda tiene una función y el arte no pero en ambos campos hay muchas parcelas de intersección y hay un terreno en el que un artista y un modisto serían igual de efectivos.
Luego tienes una faceta muy de ilustradora cuando haces dibujo y trabajas sobre papel con tinta, acuarelas, pero no veo que sea una forma de trabajo que transcienda mucho. ¿No te interesa, no has tenido las oportunidades o quizás no te encaja en los proyectos que sueles hacer?
¡Un poco de todo! pero mira qué casualidad que participo en una exposición en Nueva York organizada por Michael De Feo que va sobre artistas urbanos, pero la variante es presentar una obra que pertenezca a una faceta desconocida y voy a mandar tres acuarelas de 1m x 1m.

Gran parte de tu trabajo no puede entenderse sin hacer referencia a Eltono, con quien firmas muchos de los proyectos, exposiciones y trabajos que realizas. Después de tantos años ¿cómo acaba definiéndose el rol del uno y del otro, cómo surgen las ideas y qué sigue aportando el uno al otro para que siga valiendo la pena trabajar juntos?
Después de tanto tiempo trabajando juntos, aunque ahora mismo tengamos la necesidad de desarrollarnos también por separado, hemos descubierto que somos muy buen equipo y eso no va a cambiar. Queremos seguir adelante como “Eltono y Nuria”. No hay nada establecido, ni ningún rol predeterminado. Es una colaboración muy natural en la que las ideas se van fraguando con aportaciones de uno y otro. Por supuesto hay cosas en las que cada uno es especialista pero a nivel técnico, a nivel conceptual,… estamos completamente compenetrados. Muchas veces una vez definido el concepto el progreso del proyecto y el desarrollo lo realizamos casi sin hablar, es un diálogo interno, un claro ejemplo es el muro de Córdoba .

Volviendo a tus intervenciones en la calle: ¿Qué progreso percibes en tu propia actividad en ese medio desde que empezaste y qué cambios en Madrid y a nivel mundial en esa variopinta escena?
Mi pintura ha evolucionado porque el soporte, que es la ciudad, cambia y también descubro nuevos registros cada vez que viajo por la misma razón. Cada vez en Madrid hay menos sitios para pintar, sobre todo en el centro que es donde habitualmente pinto. Pero tengo la suerte de viajar bastante. A nivel mundial hay gente estupenda, gente buena y mediocres como siempre pero he descubierto una nueva especie: los “groupies” y los “wanabee”. Cuando yo empece no había de eso y ahora parece que todo esto es algo muy molón y hay gente que ve con ojos totalmente distintos lo que hacemos unos pocos. Mucho “telegraffiti” y poca investigación convirtiendo sus blogs en un verdadero vertedero de la modernidad… bueno, creo que me he explicado.

Parece que entre las muchísimas personas que desarrollan una actividad plástica creativa en la calle en todo el mundo hay una enorme heterogeneidad de estilos y enfoques de técnicas, de referentes e incluso éticos. ¿Dónde dirías que te sitúas tú en ese sentido?, ¿qué artistas de ese mundo admiras más?
Ufff ¡¡¡qué preguntita!!!! Yo hago esto por que me gusta, porque lo necesito. La verdad es que no sé donde estoy situada. Creo que eso le correspondería a otro decirlo. Admiro a Johnny Cash y a Maria Callas, Millie Jackson a Gordon Matta Clark, Andy Goldsworthy, a mis amigos de El equipo plástico y los de El cartel incluido Mutis, a Manu el primo de…. yo qué sé…. Pepa Prieto ¡¡es la bomba!! y Mister “Eltono” también.

¿Cuál es tu experiencia en el mundo de las exposiciones en centros de arte, galerías y similares y qué dificultades, virtudes y defectos encuentras en ese sentido?
Mi incursión en este mundo fue casual y natural. Un día pintando en la calle llegó Tono Arean, nos vio y nos preguntó “¿esto es algo?” y respondimos “sí, es algo”. A la semana Marta Moriarty y Tono nos pusieron un e-mail contándonos su nuevo proyecto, “Vacio 9” y nos invitaron a una cerveza en la cervecería Alemana de la Plaza de Santa Ana. Nos gustamos y nos propusieron trabajar con ellos. De eso hace ya cinco o seis años. Nuestras incursiones en museos y centros de arte han ido ocurriendo también de forma progresiva. No he encontrado ninguna dificultad porque tenemos una relación maravillosa con nuestra galerista.

¿Qué andas haciendo últimamente?
Lo último ha sido el proyecto de Berlín de las pancartas en agosto. En septiembre fui a Londres a pintar un restaurante mejicano que se llama “Wahaca”. Luego las esculturas del patio del Matadero y acabo de volver de Austria de pintar la sede de Tagtool a orillas del Danubio y de hacer misiones nocturnas con el juguetito.
¿Algún plan para el futuro que nos quieras y puedas adelantar?
Lo próximo es la colectiva de Nueva York, una expo con El equipo plástico en L.A. y en diciembre me voy a Argentina

¿Qué proyecto no te han propuesto aún y quisieras que lo hicieran?
Uff. ¡¡Medianeras en Madrid!! hay una en la plaza de los cines Luna que me llama y como imposibles hay muchos más.
¿Algún artista o iniciativa que quieras recomendarnos?
Mira la web de Vacío 9 son la mayoría estupendos. ¡¡Barriendo “pa casa”!! Mis preferidos son Julio Jara, José Luis Vicario y Cara Montoya.
Entrada archivada bajo: Artistas
1 Comentario
1. jill | 1/11/2007 a las 3:48 pm
Me declaro admiradora absoluta del trabajo de Nuria, que gran elección para el mes de noviembre!
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