Jon Burgerman
30/8/2008
Supremo “doodler” (del verbo doodle, algo así como garabatear), ilustrador y artista plástico británico, Jon Burgerman (www.jonburgerman.com) es nuestro invitado para septiembre de 2008. Conforme la obra de este creador de personajes evoluciona, se hace más compleja y los seres que viven en sus creaciones se pierden en formas cada vez más enmarañadas, este artista es si cabe más accesible y de hecho se ha dejado someter a la tortura de responder a nuestro cuestionario

Antes de nada, ¿por qué, dónde, cómo, cuando… te empezaste a convertir en un artista?
Fui al colegio, luego a la universidad, me licencié, trabajé, viajé, comí, dormí y me desperte y ahora alguna gente me llama artista.
Hay una generación de artistas de diferentes paises que veo que comparte una actitud similar y una serie de referentes estéticos y culturales, al margen de que sus estilos sean muy diversos. Tú cumples dichos requisitos y además has tenido la ocasión de colaborar en proyectos con otros artistas de aquí y de allá. ¿Qué dirias que compartes con otros artistas de tu genración?
Seguramente compartimos una serie de elementos culturales ya que crecimos viendo, escuchando y leyendo las mismas cosas y hemos sido la primera generación en disfrutar de un mundo menguante a través de la evolución tecnológica. Por lo demás pienso que mucha gente comparte la emoción y el placer de simplemente ser creativos y poder conocer a personas que resultan disfuncionales de una forma similar. Yo disfunciono todo el rato.

¿Tienes alguna experiencia llevando tu arte a la calle?
No he hecho mucho arte en la calle. Cuando empezaba ponía pegatinas sobre todo cuando viajaba. Lo hacía por mostrar mi trabajo, de una manera un tanto inocente, desconocedor de que hubiera algún tipo de escena o comunidad de personas en torno a esto de las pegatinas. Más adelante ya era consciente de aquello y me sentía como el primo mocoso de los que hacian Graffiti más tradicional e incluso de los que hacian lo que se empezaba a denominar Street art. Estaba muy bien estar metido en esto y conocer a otros artistas. Esta escena parece haberse aceptado hoy en día y a lo largo de los últimos años he ido haciendo cada vez menos de esto que podríamos llamar Street art sobre todo porque he estado ocupando haciendo otras cosas y quizás porque ya no siento que necesite difundir mi trabajo como antes. La gente podría llegar a cansarse.
Vives en Nottingham, lugar, que al menos desde la distancia, no parece ebullir con actividad artística. Pero en realidad no paras de realizar proyectos y encargos de clientes de todo tipo en el Reino Unido y en otros paises. ¿Encuentras difícil estar en contacto con otros artistas, con los clientes y con lo que pasa en las ciudades más grandes o suples todo eso con Internet y demás?
No me gusta sentirme tocado, presionado, manchado y pellizcado. Me gusta la distancia. Estoy feliz de poder ver las cosas desde esa distancia. Y es que al tiempo soy muy accesible y dispuesto a colaborar pero nunca he sentido que para ello tuviera que moverme por determinados ambientes y estar conectado en ciertos ámbitos (me da repelús de pensarlo). Nottingham ciertamente no es un semillero de actividad. Hay cosas interesantes pero a un nivel pequeño y aislado. Y es que no me importa estar alejado de las escenas más activas ya que demasiado reservado, reprimido y tímido como para hacerme notar en una escena creativa muy amplia. He llegado a la conclusión de que es mejor poner distancia y tener el espacio y el tiempo para hacer mi trabajo sin distracciones ni molestias. En la maravillosa era de Internet y el viaje en avión asequible no me siento aislado. Estoy en contacto con escenas de todo el mundo pero en cualquier momento si me canso y quiero estar solo, me puedo retirar a mi pequeño escondite. No creo que viva en Nottingham toda mi vida pero durante los últimos años ha sido un sitio muy adecuado donde vivir. No he encontrado difícil estar conectado y he podido conectar con otra gente a través de mi trabajo. Es mi trabajo lo que interesa a la gente, no soy yo. No es determinante si estoy en uno u otro lugar sino mi obra.

Trabajas como ilustrador en el sentido de que haces trabajos por encargo pero ¿cómo se diferencia ese tipo de trabajo del puramente personal? ¿Has llegado a tener un reconocimiento como que para justamente no te pidan algo muy diferente a lo que haces en tu trabajo personal sino que incluso te piden más de lo mismo?
Sí, el tener ese nivel de reconocimiento te permite un nivel superior de libertad ya que te encargan trabajos no sólo por lo que han visto tuyo sino también por quien eres. Esto puede llegar a ser un tanto extraño a veces. Esas expectativas pueden ser un problema cuando un director de arte que te hace un encargo piensa que sabe lo que vas a hacer y en realidad su idea se desvía un poco de lo que haces o en un tanto incompleta. He tenido la suerte de que desde hace ya tiempo para los encargos que recibo se me da mucha libertad para hacer lo que quiera. Esto está bien ya que siento que soy un fracaso cuando me planteo mi trabajo como el de un ilustrador al uso, cosa que no soy en absoluto. Y hay también una expectación con las exposiciones que hago para galerías y con los proyectos menos comerciales. Siempre hay determinadas expectativas y por tanto algo a lo que responder lo cual es a menudo desalentador y ridículo. Me interesa la puesta en valor de mi obra en tanto y en cuanto se puede ver desde diferentes perspectivas dependiendo de la forma que toma y como esa forma se ofrece a la gente. Es un juego divertido, juguetear con las expectativas, presunciones y prejuicios. Por supuesto a menudo caigo en la trampa de las expectativas creando obra que pienso que responde a las mismas y a lo que más puede encajar en una galería, una camiseta, etc… y por tanto provocando que se creen más expectativas. Es una contradicción intrínseca a las aspiraciones que uno pueda tener de ser un artista y además ganarse la vida con tu trabajo y cosas que podamos llamar arte.

Parece que, además del trabajo de encargo y el más personal para las galerías de arte, muchos artistas encuentran otras formas de mostrar su trabajo creativo en forma de camisetas, figuras de plástico, etc… objetos accesibles en general por ser más baratos. En tu caso has diseñado una serie de pequeñas esculturas seriadas, camisetas y “designer toys” para las marcas más importantes de ese sector, ¡incluso ahora tu propia serie! ¿Cual es tu planteamiento en este sentido?
Creo que son accesibles también por ser más familiares. La experiencia ha sido buena y la mayoría de las veces he podido hacer lo que he querido pero al mismo tiempo hay una visión un poco más “blanco o negro” por parte de las marcas en el sentido de que esos objetos tienen que ser vendibles. Si hay un pequeño cambio que ven que puedes hacer para que sea más fácil de entender o más atractivo, te piden que lo hagas. En general no es algo que me moleste ya que esto no ha afectado demasiado los resultados. En un proyecto en particular sí que tuve que cambiar todo mi concepto para unas figuras y me resultó muy desilusionante. Los objetos eran tal como yo quería pero la presentación y la manera en que se llamaban no. La simplificación de una idea es lamentable aunque sospecho que el concepto podía llegar a entenderse. Si se hubiera hecho como yo planteaba pienso que lo hubiera diferenciado más y hecho más interesante que otros objetos similares. Así que mi planteamiento es siempre luchar por mi concepto original y tener como objetivo llevarlo a la práctica al 100% pero al mismo tiempo no sorprenderse si luego se ve limitado según vayas avanzando en el proyecto. Siempre hay algún factor que interfiere con tus planes iniciales.

Además, y debido a las muchas marcas e instituciones que han contado contigo para algún proyecto, y por lo diverso de esos proyectos que van desde pintar un camión, una habitación de hotel, diseñar figuras, video juegos… ¿dónde te ves más cómodo y en que punto o en que campos piensas que tienes que marcar la línea que limite el tipo de cosas que ves que se escapan a tu área de trabajo?
En cierto modo disfruto de estos trabajos y también los odio al mismo tiempo. Bueno, quizás la palabra no es odio, pero si que hay un nivel extra de concentración y energía que tienes que volcar cuando haces algo nuevo. Es incómodo, lo cual es malo pero finalmente bueno ya que inevitablemente te esfuerzas, experimentas e incluso llegas a sorprenderte a tí mismo. Y es que me he dado cuenta de que me aburro fácilmente así que no me va bien hacer siempre las cosas de la misma manera y hacer el mismo tipo de proyectos. Y además casi todos los diferentes proyectos tienen el mismo punto de partida: dibujar. Y eso es algo que me reconforta porque es lo que me resulta más cercano a partir de lo que trabajar. A partir de un dibujo puedo llevarlo a cualquier cosa. Rechazo los proyectos que requieren que haga algo para lo que realmente no estoy capacitado o que realmente no quiero hacer como trabajar para una cadena de comida rápida asesina de vacas. No puedo situar mi trabajo y mis personajes en un lugar en el que no pertenecen. Incluso desde una premisa comercial si mi concepto encaja puedo verme involucrado. No puedo hacer animaciones de más de unos 60 segundos, no puedo hacer webs o programar juegos. No puedo construir estructuras, cortar ropa o hacer moldes para esculturas. Pero colaborando con otros, cualquier cosa es posible.

Bueno y la pregunta acerca del mundo “doodle”: ¿Qué es exactamente esto del doodle y dónde situarías la línea entre hacer doodling, dibujar e ilustrar? A propósito, este término, ¿es una invención tuya o es de tu amigo Sune Ehlers)?
No creo que lo del doodling se la haya inventado nadie. Desde que existe el dibujo y la realización de marcas el doodling, el garabateo, existe. Para mi consiste en dibujar sin una idea clara de que es lo que quieres conseguir. Has de permitir que tu mano y tu cerebro estén conectados sin que los pensamientos se entrometan. Puedes hacer doodling al tocar la guitarra o al bailar pero lo más habitual es hacerlo de mientras sujetas un boli. No sabría delimitar lo que es hacer doodling y lo que es dibujar ya que pueden ser la misma cosa. Doodling es como levantar los pies de los pedales y dejarte llevar por la inercia un poco. Sune lo llama duudling, pero me imagino que se trata de su forma excentrica de danés de llamarlo. Quizás hemos contribuido a popularizar el término y me he encontrado muchas webs y blogs en torno al doodle que no existian hace diez años. Mi estilo de dibujo puede ser considerado a veces un estilo doodle ya que se trata de un estilo suelto, con bucles y líneas entremezcladas. No estoy seguro de que haya un estilo doodle realmente definido como tal de la misma manera que se puede decir que tu estilo de escritura es cercano al garabato o confuso. Yo denominaba mis dibujos ‘doodles’ cuando empezaba ya que no sentía que tuviera el derecho a llamarlo arte o ni siquiera dibujo o diseño o ilustración. Lo de doodle era una manera de protegerlo (y protegerme a mí) sugiriendo que no era una forma creativa cultivada y que por tanto no merecía mucho análisis. De esta manera evitaba cualquier pregunta capciosa y podía continuar haciendo lo mismo sin que nadie me molestara. Si alguien me preguntaba si era un artista yo contestaba que era un “doodler”.

Otra etiqueta que la gente ha inventado y que parece ser tú formas parte de ello es lo del “character design”.Un poco la misma pregunta: ¿Qué es novedoso de lo que se ha querido etiquetar con esta expresión como para que la etiqueta tenga sentido y utilidad y referirse con ella a una serie de artistas?
Bueno, lo del diseño de personajes es tan antiguo como el lenguaje escrito ¿no? No tengo una idea clara de lo que quiere significar el término. Si dibujas personajes, ¿haces “character design”? ¿O es que este término se refiere sólo a cierto tipo de arte con personajes? Si te fijas en los estupendos libros de Pictoplasma, ¿a quién podemos culpar por la confusión? La variedad de estilos es sorprendente así que no puedo pensar en el término como uno que defina a un determinado estilo. Lo más que puedo suponer es que abarca una serie de artistas que no sólo diseñan personajes sino que los arrojan de forma activa al mundo exterior a través de su arte o de objetos de merchandising e invitándote a que dejes tu propio mundo y entres en el suyo. Gary Baseman calls it “Pervasive art”, que es un término que me gusta. Pero realmente esto se refiere a algo más, y deriva de la existencia de un mundo en el que puedan existir… ¿ves? no lo tengo muy claro.
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El caso es que entre el doodling y el character design has creado un mundo muy Jon Burgerman. Normalmente es muy colorido pero no sé si se trata de un mundo feliz. ¿Cómo describirías ese universo y a sus habitantes?
No es un mundo completamente luminoso y feliz aunque hay mucha despreocupación y diversión tonta. Hay fallos, contradicciones, ansiedades, dudas (todo ello puntos de partida para el humor). El universo es fantástico pero las actitudes son humanas, sin fundamento, a veces hiperemocionales y otras veces completamente estoicas. Pienso en lo absurdo de nuestro mundo, lo extraño que puede ser la gente, como muchas cosas no tienen ningún sentido, el sentir desapego… Quizás crear personajes y sus mundos sirve de ayuda para intentar darle sentido a todo eso. Son reflejos que se mueven sobre la superficie de un charco de tinta.

Hay una cuestión que me intriga respecto de muchos artistas por el tipo de iconografía que presentan y es cuánto de su infancia se refleja en su obra y cuánto de niño hay en su yo artista.
Creo que es un gran porcentaje de quien soy ahora. El arte parte de eso. Me aferro a ello dejando marcas de las uñas para no dejar escapar nada de lo que pueda retener de mi infancia. Y lo llevo de equipaje tanto como puedo en mi época adulta.

Y al no ser artista también me fascina el proceso creativo que cada cual utiliza, si es más digital o más analógico, si lo importante es sobre todo disfrutar del proceso o llegar a determinado resultado… Cuéntame un poco cómo es en tu caso.
Puede ser un proceso muy sencillo. Todo empieza con un dibujo. Seguramente lo escaneo, lo limpio, lo coloreo y lo mando a algún sitio y acaba siendo impreso. No es imprescindible que pase por el ordenador si nos es realmente necesario. Ese el el proceso físico y el proceso de pensar sobre ello y qué es lo que voy a dibujar es más interesante, además de un millón de veces más complicado. La mayoría de las veces el placer está en el proceso físico: dibujar, aplicar color y darle vida a algo, eso es lo divertido. Eso cuando estás planteándotelo como un juego, intentando resolverlo y llegar a una conclusión. Cuando acabas es como el puzzle que ya has terminado, mucho menos interesante. Pero espero que la energía el espíritu del proceso resuenen en el resultado final.

¿En qué andas trabajando últimamente?
Inauguro una exposición individual en Hamburgo, en Helium Cowboyel 30 de agosto así que he estado sobre todo trabajando en lo que estaba preparando para esa exposición. A lo largo de los últimos meses también he participado haciendo “live drawing” en un festival, una portada de una revista, ilustraciones para el mundo editorial, una personalización de una figura, diseños para ropa y algunos diseños nuevos para figuras.
¿Algún proyecto para el futuro del que te apetezca hablar?
Publico un libro monográfico con IdN a finales de septiembre: “Pens are My Friends”. Son 300 páginas y viene con un DVD, un minilibro y un poster. El mismo día salen a la venta mis figuras de la serie que he hecho para Kidrobot que se llama Heroes of Burgertown. Llevo trabajando como un año en el libro y un par de años en las figuras así que es genial que por fin vayan a salir. Más allá de eso he empezado a trabajar en una idea para un videojuego, un projecto de “live doodle sound” y voy a hacer un disco en el que no produzco la música o los sonidos sino que todo procede de contribuciones de gente que ha contactado conmigo a través de mi web. Es una proyecto colectivo en el que me toca dirigirlo todo. Es posible que salga mal. También estoy trabajando en un pequeño comic que será tonto, estúpido y mal dibujado.

¿Y algún proyecto que quisieras hacer pero que aún no te han propuesto?
Me gustaría crear una serie de animación para la tele, diseñar el interiorismo de un restaurante o un bar y hacer un balón aerostático.
¿Puedes hablarnos de algo o alguien que crees que debieramos conocer?
Me interesa, aunque no entiendo muy bien de qué va, el Gran Colisionador de Hadrones (Large Hadron Collider). Si la tierra se tambalea el 10 de septiembre, cuando lo van a probar por primera vez, ya sabemos de quién es la culpa.
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