Mark Jenkins
02/5/2009
El trabajo de Mark Jenkins (www.xmarkjenkinsx.com) es un buen ejemplo de como el arte en la calle no se ciñe necesariamente a la superficie plana de una pared. Pero sus instalaciones consiguen bastante más que eso. Si hay algo de lo que son realmente un magnífico ejemplo es de como el arte en la calle debería aspirar a causar algún tipo de reacción en los viandantes y no tan sólo funcionar en una foto en internet o de cara a otros entendidos en el tema.

Primero una pregunta que hacemos siempre ¿Cuándo, cómo, por qué… empezaste a hacer arte en la calle?
La curiosidad por las instalaciones a base de esculturas me había surgido tras visitar una exposición de Juan Muñoz en Washington DC en 2001. En 2003, mientras vivía en Rio de Janeiro comencé a experimentar con lo de hacer moldes con cinta adhesiva. Lo de instalar las esculturas en la calle era lo lógico a continuación. Mi vida por entonces era muy de exteriores ya que llevaba un año viajando por Sudamérica de hostal a hostal, en contacto con la naturaleza (y con algunos bares). Ya que estaba tan fuera todo el tiempo quería que mis esculturas estuvieran allí también. Y además esto supuso un gran cambio para mí ya que pasé de ser un turista sin más a aportar algo. Al integrar las esculturas con el lugar encontré una manera de integrarme a mí mismo.

A pesar de lo emocionante que pueda ser la actividad en la calle es también arriesgada y exigente. Ahora que has llegado a tener cierto nivel de reconocimiento y a exponer en galerías, ¿sientes la misma motivación para seguir haciendo instalaciones en la calle o es que realmente tu trabajo en galerías no tiene sentido sin la vertiente exterior?
La calle tiene un efecto amplificador que hace que mi trabajo funcione. Y hay una relación simbiótica entre la calle y la galería. Eso es importante siempre y cuando se complementen y no se hagan la competencia. Pero, tienes razón, lo cierto es que es arriesgado (hacer arte en la calle). Más de una vez han acudido al lugar brigadas de artificieros antibombas por ejemplo. Y aunque su participación hace la instalación más interesante la reacción que causa en la ciudad no es algo que me tome a la ligera. Prefiero que mi trabajo tenga un efecto nutritivo no infeccioso.
Y además tú vienes de Washington DC que debe ser una ciudad muy peculiar para realizar intervenciones públicas no autorizadas…
Sí que es un tanto peculiar. Pero realmente empecé en Rio de Janeiro. Nunca lo habría hecho en Washington, DC. Mi trabajo es una extraña yuxtaposición con esta ciudad donde la mayoría del arte público es bronce oxidado conmemorativo de guerras del pasado. Pero me gusta.

Algunas de tus intervenciones son más poéticas y supongo que sólo requieren ser observadas pero otras parecen estar pensadas para que las personas acaben interactuando. ¿Reacciona la gente normalmente como esperabas? ¿Te decepciona a veces la gente por sus reacciones?
Con las instalaciones hiperrealistas la intención es crear una escena que sea real. La gente, los coches, las palomas, los camiones de bomberos… acaban por ser parte de esa escena. Pero nunca hay demasiadas expectativas o decepción por parte mía porque aunque me gusta cultivar lo surreal es también un experimento en lo social de lo que aprender. Por ejemplo, pongo un par de piernas que salen de un cubo de basura en Brooklyn y normalmente es divertido ver las reacciones de la gente. Pero hice la misma instalación en Belén, en Palestina, y la reacción fue extraña, hostil y por lo general mala así que aprendí mucho de su cultura a raiz de esto.

Entonces, una vez que acabas una instalación es importante ver lo que pasa a continuación. ¿Siempre sientes la necesidad de quedarte a observar o grabar las reacciones de la gente en video?
Intento no quedarme pero sí pedir a alguien que lo grabe para documentarlo. Me fastidiaría mucho que me pillaran y tener que retirar la instalación o que la gente me relacionara con aquello ya que eso llevaría la experiencia a un nivel un tanto aburrido. Es la existencia de la instalación desvinculada del artista o de un espacio de arte y el no tener permisos, etc… lo que hace su presencia en la calle interesante. Es lo que en estadísitica se llama un valor atípico al estar abandonado de esta manera.
En tu trabajo, al ser el contexto tan importante y el hecho de que la gente no espera encontrarse tus instalaciones, me gustaría saber cómo reproduces esas variables en una galería donde el contexto es un espacio vacío y blanco y la gente ya está condicionada y expectante, lista para ser sorprendida.
Es posible hacer lo mismo haciendo uso de ese otro contexto. Por ejemplo, instalando un visitante falso para crear el mismo tipo de efecto.

¿Cómo ha sido por ahora tu experiencia en el mundo de las galerías y del Arte con mayúsculas?
No tengo una opinión formada sobre las galerías ya que las hay muy diferentes. Algunas molan y otras no. Pero sí me siento decepcionado por los museos. Su personal suele tener una gran falta de conocimiento sobre el arte en la calle y su actitud no es buena. Entiendo porqué Banksy no quiere que su obra esté en museos como no sea como una broma.

Me gustaría que hablaras de cómo es para tí el proceso creativo, si es muy racional o es más intuitivo, si no es tan importante siempre que te ofrezca el resultado final que esperabas…
Tengo un tipo de creatividad que surge por si misma con facilidad. Pero lo hace a trompicones. Lo que es importante es tener un boli a mano cuando surge. A veces es después de una noche de beber mucho cuando me duele la cabeza… Mi trabajo es basicamente revisar esas ideas y quedarme con las mejores. Con el arte en la calle esto es más difícil ya que al revisar las posibles ideas tienes que tener en cuenta las que son factibles tras evaluar las dificultades de tipo legal, físico, de seguridad…

¿Qué andas haciendo últimamente?
Últimamente he estado reflexionando mucho sobre los últimos 5 años con todo este proyecto y sobre todo en el año anterior a empezar con esto y quién era antes de adentrarme en esta tangente.
¿Algún proyecto proximamente del que nos quieras hablar?
Me han pedido que comisaríe unos festivales en Francia en 2010 y me apetece mucho.

¿Qué proyecto querrías hacer pero aún no te han propuesto o no has tenido oportunidad?
Me gustaría hacer flotar un montón de cuerpos en las cataratas del Niágara. Estaría genial ver algo así. Para mí sería como observar un tsunami.
¿Algún artista o proyecto que nos quieres recomendar?
Estoy un poco atontado ahora mismo. Creo que todo es reflejo de otra cosa… pero me gusta Blu porque no para. El tio es que no para.
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