Stephen Smith Lloyd es la mente maestra, el hombre tras la consola de control, del misterioso Neasden Control Centre (www.neasdencontrolcentre.com), un lugar en una localización secreta, un poco como nuestra propia base submarina. Neasden Control Centre es también el lugar de origen de intrigantes visuales, arte, instalaciones, videos… He aquí la transcripción de una conversación interceptada con el responsable último de todo ello.
Antes de nada: ¿Por qué, dónde, cómo… te convertiste en un artista?
Es difícil recordar cuando tomé esa decisión, si es que ha llegado a ocurrir. Hasta donde puedo recordar todo lo que he querído hacer tenía que ver con mi pasión por dibujar y hacer cosas… eso y no caer en la rutina de un trabajo de oficina.
Has publicado ya 3 libros con tu trabajo y ninguno de ellos tiene ni un poco de texto sobre tí o tu trabajo, sólo imágenes. Además en una entrevista que te hacían que he encontrado por ahí le pides al entrevistador que no te pregunte ni por tus influencias ni por no se cuantas cosas más. ¿Eres, como muchos otros artistas, del tipo al que le revienta hablar acerca de tu arte porque este ya contiene todo lo que quieres expresar?
No espero nada ni intento dar una opinión a través de mi trabajo y es por eso por lo que no hay textos en los libros de NCC. Lo visual provoca refracciones en las profundidades del cerebro. Es por eso que no me gusta tener que decirle a la gente qué pensar cuando ya son bastante capaces de hacerlo por si mismos. Sí que he encontrado a algunos críticos de arte andantes y parlantes a lo largo del camino.
Supongo entonces que no te gusta cultivar la estrategia del star system como parte de tus planteamientos de marketing y RRPP ¿no? ;)
Pues no.
Me da la impresión de que en gran medida tu universo visual debe mucho a la iconografía propia de la segunda mitad del siglo XX . Por ejemplo hay imágenes de un proyecto tuyo en tu web llamado ” The sixties “, una especie de collage de elementos de los sesenta y el caso es que a pesar de que aquí hay una intención muy clara, no desentona nada con el resto de tu trabajo. ¿Eres un tanto nostálgico… quizás incluso de una época que no has vivido en primera persona?
El ejemplo al que te refieres es un trabajo para un cliente. Y sí, las cosas tienen mejor pinta según pasa el tiempo. Estoy decidido a remover el pasado, pudiendo revolver y escoger de entre décadas de creación con una especie de aparato visual en forma de ojo escrudiñador girante con foco suave. Admiro el trabajo de las generaciones precedentes, su gusto por lo artesanal y especialmente los paisajes oníricos utópico-fantásticos empapados de ácido y ahogados en un álbum conceptual con la guitarra melódica con el pedal fuzz borrada.
Una de los aspectos que encuentro más interesantes de tu trabajo es la manera en que mezclas lo analógico con lo digital haciendo que se integren en un mismo todo y como de igual manera tanto tus trabajos más personales como los de encargo tienen una coherencia y forman parte de un mismo discurso. ¿Es intencionada la manera en que todo el cuerpo de tu obra no diferencia entre soportes, técnicas, etc…?
Para mi es todo parte de lo mismo. Yo no he definido unos límites y por tanto no tengo que regirme por ellos… si es que hay reglas realmente para esto. Es bueno mezclar las cosas, experimentar, jugar, probar diferentes materiales y modos de trabajo y es eso lo que lo hace todo interesante. Mi obra… es algo que ocurre organicamente pero la expansión hacia nuevas formas de crear sucede tanto con el trabajo personal como con el de encargo. Sólo acepto un número limitado de clientes cada año para intentar equilibrar el conjunto de lo que hago: exposiciones, video, trabajo impreso, instalaciones… y siempre intentando mantenerlo fresco.
Volviendo a lo analógico vs. lo digital, diría que todo tu trabajo tiende hacia lo primero y que lo digital es más bien una herramienta pero al mismo tiempo me da la impresión de que tu trabajo sería diferente si hubieras nacido hace 30 años y no contaras con la tecnología que tenemos ahora (otras consideraciones del cambio temporal aparte) ¿no te parece?
Ummm, la pregunta de lo analógico y lo digital… Para mí es una cuestión de usar los medios a mi alcance en este momento para crear. La cuestión de analógico vs. digital la intento olvidar ya que no es una variable en la equación. Y acerca de lo que dices de que mi trabajo sería diferente hace 30 años creo que sería similar pero ¿quién sabe? y ya entonces ser habitual usar las técnicas y soportes disponibles entonces: copiadoras de planos, Letraset, fotocopiadoras, máquinas PMT, impresión tipográfica, serigrafía… y podría seguir. Y es que todo ha sido hecho con anterioridad (en esta o en una vida previa).
Y en cuanto a cómo te las apañas para compaginar el trabajo más de diseño con el más artístico…
Es algo que ocurre de manera natural. El resto de mi tiempo lo reparto entre la preparación de exposiciones, trabajo impreso, trabajo más personal… paseando al “pre-verbal” perro.
Y en cuanto a los clientes que tienes, ¿encuentras que sus requisitos condicionan tu creatividad o que por el contrario la potencian por el reto que puedan suponer?
No es un problema. Tengo suerte de poder hacer muchas cosas distintas y los briefs de los clientes suelen ser muy flexibles y abiertos… incluso demasiado vagos a veces. Es más, la gente siempre espera algo nuevo, trabajo con un punto de naturaleza experimental.
Quizás tu trabajo es tan conocido que tus clientes no quieren otra cosa que no sea lo que ya conocen de tu trabajo personal
Está bien sorprender a la gente haciendo que las cosas progresen.
Me gustaría que nos hablaras de tu proceso creativo y en particular del equilibrio entre la importancia del proceso y la necesidad de llegar a determinado resultado.
La mayoría de lo que hago comienza como un boceto en un papel o en algún otro soporte y a partir de este boceto trabajo, elaboro, fotocopio… lo dejo reposar y lo digiero hasta el punto en que o pide ser convertido en otra cosa o muere. Este proceso puede ser muy rápido o llevar mucho tiempo. Realmente no tengo establecida una rutina de trabajo… me gusta pintar en el suelo, trabajar de noche y temprano de madrugada. Pienso que tienes que tener tu propio termómetro o barómetro dentro de ti que te dice cuando algo está ya acabado o no lo está (a veces es fácil dejarse llevar y dejar que un buen plato quede demasiado cocinado)… es una especie de mapa de direcciones o GPS de tu zona interior. Además en el estudio algo puede quedarse parado, en un lado y de pronto reaparecer justo cuando no lo buscas o revuelves entre demás cosas cubiertas de polvo. Desorden feo y bello… Thelonius Monk el grande estaba en lo cierto.
Hay una generación de artistas de todo el mundo que comparten cierta actitud y a veces también una estética con elementos en común. Algunos vienen del mundo del arte en la calle, otros, como tú, contribuyen a hacer difusas las barreras entre diseño, ilustración, arte…¿Qué dirías que compartes con otros artistas de esta misma “escena”?
Para mí es una actitud de háztelo tú mismo y crear algo diferente sin dejar de tener presente que eres parte de algo más amplio a lo que estás vinculado por la propia naturaleza de lo que haces, por el humor, la conexión, el hambre y deseo de luchar por lo que crees, mantenerse a cierta distancia del sistema con mayúsculas…
Hay una cuestión que me intriga de muchos artistas y en tu caso no quería dejar de preguntarte: ¿Cuánto de tu arte dirías que tiene su raiz en tu infancia?
Probablemente más de lo que yo pueda pensar. Solía tener estos sueños en blanco y negro, animados, con imágenes que se movían extremadamente rápidas, casi al estilo del manga pero diferentes y que aparecieron de la nada un buen día. Cuando era niño me encantaba dibujar trajes espaciales, construir cosas, lo normal pero siempre en modo “soñando despierto”.
¿En qué has estado trabajando recientemente?
En un video para Cineplexx, mi contribución a la exposición de 5º aniversario de Helium cowboy y desarrollando cosas nuevas para una exposición individual que tendré en la galería Calm and Punk en Tokio antes de que acabe el año y además en otras cosas que debo acabar en los próximos meses.
¿Algún proyecto nuevo del que nos puedas hablar?
Liberar mi cabeza de la confusión entre el trabajo de NCC, ya sea impreso, animado… y los proyectos personales como las instalaciones y la obra que realizo para exponer. Presentaré mi trabajo más personal a través de www.stephensmithlloyd.com a partir de ahora.
¿Y algún proyecto que quisieras hacer pero que no te hayan dado aún la posibilidad de llevar a cabo?
Un festival itinerante consistente en una carpa geo-disco sobre ruedas con un show de sonido y visuales estilo libre.
¿Algún artista o propuesta que nos quieras recomendar?
Si me atrevo a hacer una lista me dejaré a gente fuera seguro… hay tanta gente haciendo cosas interesantes…. Mebike en Amsterdam en septiembre tiene buena pinta.
Fefe Talavera (www.fefetalavera.blogspot.com y www.flickr.com/photos/fefe_talavera) es una artista que viene desarrollando su trabajo hasta hace relativamente poco principalmente en la prolífica ciudad brasileña de São Paulo. Comparte dicha procedencia con toda una generación de jóvenes artistas pertenecientes, como ella, a la escena del arte en la calle de aquella ciudad y que vienen teniendo una importante proyección internacional. Fefe comparte con ellos una libertad de criterio y una poderosa energía primaria y es seguramente ahí donde acaban las similitudes. Y es que Fefe Talavera ha construido un mundo de monstruos totalmente propio. Un mundo de seres que la acompañan en su viaje imaginario al fondo de su lado oscuro y también al viaje real que ha emprendido por todo el mundo para dar a conocer su obra.
Primero, una pregunta que le hacemos siempre a todo el mundo para estas entrevistas: ¿Cuando, donde, como y porqué empezaste a trabajar en la calle…?
Empezé a pintar en la calle porque siempre me ha llamado la atencion todo lo que es “under”, todo lo que era fuera de lo normal me gustaba. El pintar en la calle me da la oportunidad y la libertad de espacio, puedo pintar cosas enormes y pasar lo que siento a todas las clases. Empeze a pintar con Calma y Asa, teniamos una crew (Faca), pero percibi que era mejor hacer mi camino sola y lo hice.
Las acciones en la calle exigen una dedicación muy especial y cierto nivel de sacrificio, por lo que veo viajas mucho a eventos y festivales en todo el mundo en los que pintas en directo y además tienes una actividad como artista musical ¿Cómo haces compatible todo eso?
Lo que mas se necesita tener es equilibrio con todo ( cosa que no tengo mucho, pero lo busco). Para todas la profesiones se necesita dedicación. El ser artista te da la oportunidad de ser completamente libre y siendo libre, puedes ser todo. El trabajo musical y artistico son como hermanos, se puede. Lo que mas se necesita en esto es tener mucha energía y hacer de eso algo divertido y aprovechar cada simple segundo que te da la vida y más que nada no dejar que el “estrellato” te llegue a la cabeza. En un momento dado todos empiezan a tratarte como la perfeccion del mundo, y la verdad es que nadie es mejor que nadie, no se puede confundir uno. Si existe una cierta dedicacion a la pintura y música… si no crees en ti, no lo haces.
Y todas esas actividades ¿es parte de una misma actividad creativa o realmente para cada medio tienes un alter ego distinto y un discurso diferente?
En la pintura hago monstruos que representan mis rabias, miedos, sueños… en la música hablo de la mierda que es el gobierno de mi país, hablo sobre la gente que quiere chuparte la energía y ganar dinero con tu creatividad. Soy una persona ultrapasional y todo lo que hago tiene mucha intensidad. sea buena o mala, por eso lo de “Lil Monsta“, y lo de Fefe es porque en Brasil siempre se hace el diminutivo del nombre de alguien, si te llamas Mariana te llaman de Mari, si te llamas Camila te llmana de Caca, si te llamas Fernanda te llaman de Fefe.
Tu trabajo plástico está principalmente poblado por seres monstruosos ¿qué tipo de reacciones esperas que tengas los espectadores antes tus seres? ¿son esos seres peligrosos o en realidad sólo en apariencia?
Hahaha, no espero nada del espectador, solo que entienda lo que intento pasar, pero si no entiende… no me importa. Lo hago más para mi que para los otros, el espectador siempre espera cosas nuevas, y critica siempre lo que hace uno o lo que es uno, el secreto esta en no preocuparte con el espectador, y sí en la satisfaccion de hacer lo que te gusta. Mis monstruos no son malos, ni peligrosos, no quieren aparentar algo, ellos son parte de mi ego negativo.
Durante mucho tiempo todo el trabajo tuyo que veía eran seres pero siempre construido por letras y ahora ya no ¿Puedes explicar de donde viene el uso de las letras y como ha sido la evolución hasta lo que haces ahora?
Hacer monstruos de letras, al principio era muy “cool” pues nadie lo había hecho antes. Siempre tuve una adoración por la tipografía y queria hacer de las letras no palabras sino dibujos, pues así las veo, las letras forman palabras, frases, poesias, pero también dibujos. A las letras la gente las toma muy en serio y hay que verlas con ojos de niño y jugar con ellas pero al pasar el tiempo, fui percibiendo que a la gente le gustaba mucho, y los monstruos de letras se estaban volviendo algo muy comercial, muy fácil de hacer, y fui perdiendo el gusto de hacerlos, ya se estaba volviendo un problema para mi. Cortar letras se fue volviendo un infierno, pasaba más tiempo cortandolas que creando. Ahi empecé a cambiar a lo que más me gusta que es pintar. Así fui buscando mis raices, y encontré algo que es muy importante para mi vida y estilo que es unir mis dos culturas, la indigena mexicana y indigena brasileña.
Mural por Fefe Talavera y Remed
Tú vienes de São Paulo de donde están saliendo muchos artistas que están teniendo mucho éxito fuera de Brasil. ¿Qué elementos se han dado en esa ciudad a esta generación de artistas para que haya tanto talento y sorprenda y guste tanto fuera?
La ciudad de São Paulo es una ciudad muy fea, esta enferma. Para los artistas no hay otra que mostrar lo bello que existe en cada uno y lo que tiene de interesante esa ciudad son los muros, son enormes y buenos para poder expresar y por lo menos todavía tenemos la chance de expresar en la calle, aún que se diga que es ilegal hacerlo. Lo que me gusta del artista brasileño es que encontró su personalidad, desde hacía mucho tiempo no se escuchaba hablar del artista brasileño fuera, estaban muy dentro del circulo vicioso de la galería tradicional. Ahora con eso de estar en la moda el Graffiti, se abrieron las puertas a los artistas más underground, y con la internet entonces… mucho mejor.
Más allá de São Paulo hay muchísimas personas de más o menos la misma generación que desarrollan una actividad plástica creativa en la calle en todo el mundo. Hay una enorme heterogeneidad de estilos y enfoques de técnicas, de referentes e incluso éticos pero parece que hay una actitud ante el arte común. ¿Donde dirias que te situas tú en ese sentido? ¿Qué encuentras cuando viajas por todo el mundo? ¿Qué es lo que más te sorprende de otros artistas que conoces?
No me gusta situarme en un único lugar o nombre, la verdad es que cuando uno es artista, es artista. ¿Por qué tenemos que dictar nombres, o ser parte de una crew? Veo que cada uno busca su banda que se indentifica, pero… ¿si alguien me cae bien, por qué no ser su amigo? ¿Solo porque no hace lo mismo que yo? Cada uno tiene su tiempo, su flow, su cultura, eso es lo que más me gusta cuando viajo por el mundo, conocer lo maximo que puedo de cada ciudad, amo la musica el arte y la gente que esta abierta a conocerme. Lo que mas me sorprende del artista es que cada uno a su modo es ultra sensible, asi existe una comunicación muy parecida entre nosotros.
¿Tienes un trabajo de estudio además del que haces en la calle que te permita acceder al mundo de las galerías y al mercado del arte?
Estudie en bellas artes, pero ¿sabes qué? He aprendido mucho más en la calle que en la escuela, mil veces más. Y exponer en galerias si es bueno, pero tienes que someterte a ciertas cosas que no son tan agradables, hay mucha mentira, es un mundo muy diferente del mundo de las calles, hay limites, hay arrogancia, intolerancia pero al final, vendes tu obra. Cada uno ha de escojer lo que quiere.
¿Cual es tu experiencia en el mundo de las exposiciones en centro de arte, galerias y similares y que dificultades, virtudes y defectos encuentras en ese sentido?
La gran experiencia es conocer lugares que no conoces y gente que no conoces y hablando de galerías… todas son muy parecidas. Lo más importante no es vender en galerías, sino amar lo que haces. El artista de hoy esta hambirento de ser conocido, famoso, pero la verdad es que eso no vale nada, es muy futil. Hay que encontrar la mejor manera de que te reconozcan y te respeten por tu arte… nada más que eso.
¿Que andas haciendo ultimamente?
Canto, pinto, bailo y viajo.
¿Algún plan para el futuro que nos quieras y puedas adelantar?
Hay un principio de proyecto de exponer en la ciudad de Mexico con Doze de nuevo. Y Japón para el proximo año a cantar.
Fefe Talavera y Doze Green
¿Que proyecto no te han propuesto aún y quisieras que lo hicieran?
Pues todo lo que no he hecho que tiene que ver con arte y música es bienvenido siempre. He conseguido todo lo que quise en mi vida, basta tener determinación y no depender de otros para conseguir lo que deseas. Es simple y difícil al mismo tiempo.
¿Algún artista o iniciativa que quieras recomendarnos?
Pues artistas hay mogollon que amo. Recomiendo a Remed que tiene un trabajo muy caracteristico de el, sus obras son gráficas y su tipografía es increible…todo muy bien hecho y muy pensado. Raquel Chembri, una gran artista de Belo Horizonte. Ereo mucho en su arte, joven y muy talentosa. El Ciro, Ramon Martins, Debens, Zosen, Eltono, 3ttman, Nano4814, Mister, Speto, Flip, Guillermo Zoria, Titi Freak, Zezao, Seleka, Turbo, Jagdish, Kafre.
Y a mi nuevo mestre de la pintura Doze Green. Su trabajo es increiblemente deslumbrante, tiene una fuerza que te llega en los ojos pasa por el corazón, baja al estomago lo digieres y te sale como un pedo.
Olaf Ladousse (www.olafladousse.com) ha sido una constante en el submundo creativo de Madrid desde muchísimo de que Subaquatica intentase ser una ventana por la que mirar desde la superficie hacia ese mundo oculto poblado de seres con algo diferente que ofrecer . Y es que seguramente la constancia es una de las virtudes de Olaf. Junto a ella un innegable talento y su espíritu inquieto. Es ese espíritu el que le ha llevado a plasmar su empuje creativo en una multitud de iniciativas que incluyen un fanzine que publica desde hace más de 15 años o ser uno de los responsables de El cartel (www.elcartel.es) un poster que realiza con otros ilustradores y se dedican a pegar por el centro de Madrid por puro amor al arte. Esto es lo que ha dado de si una entrevista que probablemente no llega sino a rozar la superficie del inacabable mundo personal de este francés más malasañero que la Plaza del dos de mayo.
Primero, una pregunta que le hacemos siempre a todo el mundo para estas entrevistas: ¿Cuando, donde, como y porqué empezaste a pensar en ti mismo como un artista y diseñador?
Mi estatuto de diseñador es fácil de fechar y localizar, lo conseguí cuando me diplomé en la Escuela Nacional Superior de Creación Industrial “Les Ateliers” en París en 1992. Luego, cuando entendí que tener mucho ego no era necesariamente negativo, asumí el estatuto de artista.
Y en tu caso una segunda parte: ¿Cómo surgió la necesidad en llevar tu trabajo a la calle?
Por aquí empecé. De adolescente prepúber tenía una pandilla de plantilleros en el colegio. Corrían los años 80, vivía en las afueras de París y se llevaba imitar a Blek, Kriki, Bergu y otros activistas parisinos. Cortaba las plantillas y mis colegas compraban los sprays, llegamos a forrar el instituto el año que nos largamos sin que nadie diese el chivatazo. Entré en la escuela de diseño con un dossier exclusivamente ilustrado con plantillas. Antes de llegar a la calle ya tenía las paredes de mi habitación manchadas, se quedó pequeña, las torres, los parkings y el tren de cercanías que pasaban por mi barrio de La Défense llamaban a gritos un poco de color. Más tarde cuando me saqué el carnet de conducir empecé a recuperar viejas neveras de diseño cincuentón con el coche de mi madre que cogía a escondidas por la noche. Desmontaba el compresor, vaciaba el interior y pintaba la carcasa. Era el proceso inverso, sacar de las calles elementos y pintarlos en casa. El Cartel llegó más tarde cuando me instalé en Madrid. En principio había sacado un nº “en la calle” de mi fanzine “¡Qué suerte!”, un afiche que pegaba encima del panfleto de extrema derecha: La Voz De España . A Mutis le pareció buena idea y propuso retomarla entre 4 dibujantes. Así nació El Cartel, junto con César Fernández Arias y Eneko; Jaques Le Biscuit llegó más tarde.
Tu actividad creativa es ejemplo de multidisciplinariedad, eres poco menos que un artista del Renacimiento pero en malasañero de adopción: Eres, además de ilustrador, autor de comics, editor y artista plástico un hacedor de máquinas sonoras, un grabador de linograbados, artista callejero y por si fuera poco un músico. La pregunta es ¿hasta que punto estas disciplinas contaminan la una a la otra? o dicho de otra manera ¿Ves todo ello como parte de una misma actividad como individuo creativo? ¿Hay un discurso que atraviesa todas las propuestas o eres tú el único nexo?
¡Viva el Renacimiento! Es divertido probar distintos soportes a ver lo que sale. La persona sigue siendo la misma pero se adapta el mensaje a la técnica. Por ejemplo, las historietas que publico en el Mondo Brutto están dirigidas al público bizarro que lee esta revista; lo que cuento en El Cartel es más universal, los lectores son mucho más variados y casuales, la denuncia más a pie de calle. Con la música me importa un pepino que se entienda. Me limito a hacer ruido, tocar con gente con quien me siento a gusto. La calidad musical y el género lo pone el hipotético oyente lo suficientemente curioso como para acercarse a nuestros conciertos o comprar los discos. Tengo obsesiones recurrentes que suelen reflejarse en todo mi trabajo gráfico, como ser el enemigo personal de Dios en todas sus vertientes religiosas y de la renuncia a la libertad de expresión a favor del borreguismo.
En ese mismo sentido parece que hay una generación de artistas plásticos que lo mismo reciben encargos de marcas y agencias como también hay diseñadores gráficos que presentan su trabajo en galerías de arte. Al final la distinción queda no tanto en como se considere cada uno sino en si el trabajo realizado responde a un encargo y unas necesidades de comunicación o puramente a las necesidades e inquietudes expresivas propias del creador detrás de ese trabajo. Más allá de la disciplina que utilices ¿Existe en tu caso una distinción clara entre la producción creativa que sea trabajo puramente personal y los encargos que recibes?
¡Claro hombre!, si aceptas un encargo tienes que satisfacer al cliente, aunque muchas veces en el trabajo artístico también se puede colar el insidioso deseo de agradar al comprador, al fin y al cabo no es tan distinto. Sospecho que existen artistas que exponen para vender. No tengo tanta ocasión de confrontarme con este dilema. La mayoría de mi trabajo es un encargo personal de Olaf Ladousse al bohemio situacionista que pretendo ser.
Cuanto más conocido es tu trabajo y te salgan más encargos de clientes que han visto lo que haces por una parte tendrás más libertad y por otra parte imagino que te encontrarás con aquellos clientes que quieran que repitas para ellos algo que ya has hecho antes ¿Cómo haces para conseguir explorar nuevas posibilidades con cada encargo sin que el cliente no se decepcione porque le presentas algo que no se asemeje a lo que ha visto de tu trabajo?
Es parte del trabajo defender las propuestas que presentas al cliente, si tienes la suerte de encontrarle. Muchas veces los encargos provienen de una agencia de diseño, grafismo, publicidad… que tratan con el cliente. Es un filtro difícil de evitar, nunca sabrás cómo defiende tu trabajo el representante de la agencia. Pero en fin, el cliente en este caso es la agencia y no la marca final. A veces sospecho que me piden unos bocetos para presentarlo como propuesta radical a fin de colar un proyecto menos extremo que la agencia quiere desarrollar. Por eso procuro acordar un precio para todas las propuestas que se renegocian si el trabajo cuaja con el cliente. Obviamente te llaman por lo que conocen de tu trabajo y es muy difícil intentar pasar algo distinto, a menos que te llamen por tu buen nombre, en este caso es más importante la firma que el dibujo. Todavía no llegué a este nivel.
Volviendo a las actividades menos lucrativas, además del arte en la calle y la música, claramente nada con lo que vayas a mudarte a un palacete, está la edición del fanzine “¡Qué suerte!” con el que llevas, con sus pausas, desde 1992 ¿no?. Bueno, esto sí que es amor al arte. ¿Cómo consigues mantener la motivación para andar persiguiendo a artistas de todo el mundo para que te manden sus colaboraciones, a los de las tiendas para que te lo vendan y te paguen lo vendido…? ¿Qué lugar ves que tiene “¡Qué suerte!” en el panorama del comic actual donde lo que se ve que funciona es tan diferente a lo que ofrece esta propuesta? Ya era marciano en el 92, ahora en la era del manga…
El “¡Qué suerte!” es una aventura gráfica bastante bonita y satisfactoria. Empecé cuando movía mi book de diseño por las agencias, encontré muchos dibujantes buenos y les propuse colaborar en el fanzine. El primer número era el nº Huevo, si cuajaba el resultado me comprometía a sacar el nº Pollo, si salía una mierda sería una tortilla. Gustó y fuimos a por el pollo. Se apuntaron más dibujantes, profesionales, novatos, músicos y niños. Cuando me topaba con un dibujante que me gustaba en otros fanzines, les invitaba al siguiente nº . En su mayoría aceptaban. La calidad de la revista la ponen sus colaboradores, yo me limito a editar e invitar a los autores. Publico toda la gente que contacto. Gracias al fanzine conocí a artistas muy buenos, con algunos llevo años escribiéndome por correo postal sin nunca haberles visto el careto. Es como el Myspace sin computadora y con sellos. Mientras haya gente dispuesta a dibujar en “¡Qué suerte!”, seguiré. Saco 500 copias fotocopiadas de cada número. Cuido la impresión de la portada en linóleo. Es un ejercicio llevadero económica y manualmente una vez al año. Cuesta tanto como sacar un single. Cobrar a las tiendas y conseguir una distribución decente es mucho más complicado, una parte del trabajo que tengo bastante descuidada. Puede parecer un fanzine marciano en el panorama nacional pero te aseguro que hay muchas cosas parecidas circulando por el mundo.
Por un lado eres editor pero también eres autor de muchos comics. El proceso de creación de una historieta de comic tiene una vertiente visual y otra narrativa ¿Qué tipo de historias son las que sientes necesidad de contar? ¿Está ese contenido narrativo presente en tus otras actividades creativas que no son en esencia narrativas?
Soy un mercenario de la historieta. Sólo dibujo por encargo, no tengo ninguna página inédita. Me ayuda que me den un tema concreto, así no tengo que preocuparme demasiado de buscar una idea. Los géneros tienen sus guiones típico-tópicos, sean de superhéroes, manga… todas las historias básicamente cuentan lo mismo. Cambia el personaje, puede llegar a cambiar la estructura narrativa pero los recursos siempre son iguales. Mi guión típico es de un personaje que pasea, cae, se levanta enfadado, cae otra vez y muere. No me van los finales felices. Si es para el Mondo Brutto lleno este guión de verborrea bruttesca y si es para el “¡Qué suerte!” se queda mudo. Quizás si un día me pasase algo tremendamente impactante cambiaría de guión. Con la música pasa lo mismo, los músicos del grupo son los personajes de las historietas y siempre solemos contar la misma historia, vía los 3 acordes básicos que el diablo enseñó a Robert Johnson en un cruce de caminos.
Además de todas esas facetas la actividad que resulta más conocida o al menos nos resulta más cercana es la puramente plástica. Además de los comics, las ilustraciones de encargos, lo de “El cartel”, no sé hasta que punto tienes una actividad como artista de estudio. Sé que haces los grabados de linóleo pero no sé hasta que punto los mueves, si expones mucho o poco en galerías o si te atreves con la pintura o trabajos en formatos más grandes. En otras palabras ¿Qué hay de tu actividad como artista plástico propiamente dicho?
Suelo exponer mis grabados en las exposiciones colectivas que me contactan, son fáciles de enviar por correo y bonitos colgados con una chincheta. También me gusta exponer los doorags (los instrumentos musicales que fabrico cortocircuitando juguetes) pero es mucho más difícil encontrar una galería interesada en una exposición sonora. El Cartel se expone en la calle, en su hábitat natural. Me gusta mucho trabajar con el neón, realicé un par hasta ahora. Es un formato que me fascina, mezclan tecnología, dibujo, escultura, luz y calle. Estoy abducido por las cruces de farmacia. Por desgracia son caros de producir y sólo puedo realizarlos por encargo. Cuando sea famoso os voy a cegar a todos.
Por la forma en que trabajas con los linóleos o cómo haces los Doorags parece que te gusta complicarte la vida. Esto me lleva a nada menos que a 3 preguntas.
La primera es doble: ¿Cuanto hay de artesano en el Olaf artista y cuanto de artista en el Olaf artesano?
Soy artesano antes que artista. Mi formación es técnica, aprendí a manejar maquinaria industrial y me acerqué al dibujo vía los planos técnicos. No soy buen dibujante pero bastante hábil con las manos, por eso procuro que la parte manual compense mi menor habilidad visual. Considero que los objetos que fabrico son mejores que los dibujos.
Y la segunda es múltiple: Me interesa mucho la manera en que diferentes artistas se enfrentan al proceso creativo. En tu caso: ¿es más importante el proceso que el resultado? ¿es un tipo de proceso impulsivo o planeado, racional o instintivo…?
En general me importa más la intención de una obra de arte que su resolución final. Por eso me fascina el arte bruto, donde los artistas crean su obra por necesidades e impulso. Una vez realizada, se acabó la obra, la parte contemplativa no incumbe al artista sino al público.
La tercera, parte de la segunda pero que merece capítulo aparte: Está claro que eres más amigo de lo analógico que de lo digital. ¿Revindicas lo analógico como valor en sí mismo o es por contrario una opción en cuanto al proceso?
Procuro no hacerle caso a las últimas tendencias, demasiados marketing e intereses en que utilicemos el último filtro del Photoshop. Entiendo que se pueda pensar que soy un aficionado a lo analógico porque utilizo técnicas de producción y de realización aparentemente en desuso, pero no estoy de acuerdo. Si te fijas en los doorags que fabrico, están hechos de objetos reciclados porque es más práctico, barato y divertido desviar su identidad. Pero el interior es ultramoderno, son los últimos micro-chips fabricados de manera masiva en China que suelo chapucear. Francamente, un ampli de válvulas, un disco de vinilo, suenan mucho mejor que un mp3.
Y ya por último una tanda de preguntas cortas finales:
¿Que andas haciendo últimamente?
Estoy practicando japonés. Me voy de gira a Japón con LCCD: Los Caballos De Dusseldorf (www.myspace.com/lcdd), sigo pegando carteles por las calles de Madrid y preparando el próximo nº Molécula del “¡Qué suerte!”
¿Algún plan para el futuro que nos quieras y puedas adelantar?
Este año quiero fabricar otro neón, publicar una nueva versión del manual “Coser y Cantar” (para fabricar los doorags) con más trucos, seguir tocando fuera del estado, encontrar un buen sello discográfico para el 2º disco de LCDD, grabar con Las Solex. Si todo eso se cumple en el 2008, habré trabajado lo suficiente.
¿Que proyecto no te han propuesto aún y quisieras que lo hicieran?
Más neones. Más viajes. Publicar otro libro tan bonito como aquel “Equilicuá” editado por Le Dernier Cri (www.lederniercri.org), por desgracia no abunda tanta buena editorial por estos lares.
¿Algún artista o iniciativa que quieras recomendarnos?
Aún un desconocido para nosotros se presentó un día, hace años, en Subaquatica un canadiense con una impresiones de linóleo. Desde entonces hemos seguido desde la distancia y a través de internet su extrordinario y personalísimo trabajo. Troy Lovegates, aka Other (www.flickr.com/photos/other) es el artista invitado de este mes y esta es la entrevista que le hemos hecho.
Antes de nada ¿cuándo, cómo, dónde, por qué…. empezaste a hacer arte en la calle?
Empecé a pintar en la calle alrededor del 88 u 89 más que nada por conocer a los que hacian aquello en aquella época en Toronto. No entendía com o aparecían las firmas y todo el Graffiti de un día para otro sin que nadie les viera. Me intrigaba mucho y quise averiguar quienes eran.
Haces trabnajo “exterior” pero también haces esos grabados con linóleo y haces trabajo de estudio como el que muestras en tu página Flickr. ¿Es todo parte de un mismo discurso creativo o mantienes diferentes planteamientos fuera y dentro?
El trabajo exterior es a través del cual me interesé por el arte. A menudo encuentro el arte “interior” un tanto pretencioso y limitado a un público que tiene un interés inicial hacia el arte que se encuentra tras paredes, fuera del alcance. Cuando era más joven me intimidaba entrar en una galería. ME parecía un lugar tranquilo y especial pero en el que se hablaba un lenguaje que no podía entender en lo que se refería al arte o a lo que fuera, ese lenguaje intelectual de mierda que intenta explicar todo de una manera que no es comprensible para nadie que no tenga estudios universitarios en teoría del arte. Mi trabajo de estudio es pura práctica para el exterior. Me da dinero para poderme permitir liarla ahí fuera.
Sé que viajas mucho. ¿Dirías que tu arte es de alguna manera diferente de si te hubieras quedado en Canadá todo este tiempo?
Sí que viajo mucho. No se en este momento si mis viajes han aportado algún tipo de cambio positivo a mi arte. Me hace sentir desapego y perdido del sentimiento de pertenencia a un hogar y todo ello es una temática que ha estado muy presente en mi trabajo más reciente. Imagino que eso es bueno pero lo cierto es que he dejado de viajar tanto y me estoy intentando fijar en mi entorno, donde crecí y esta tierra extraña que es Canadá. Es de aquí de donde obtengo más energía que de cualquier otro sitio.
Y al final te vas a ir a Australia una temporada. ¿Cómo es eso?
En realidad lo he cancelado. ¿Quién querría renunciar a un viaje gratis a Australia? Bueno, pues yo lo he hecho..
Y por causa de todos estos viajes has colaborado con muchos otros artistas de un montón de lugares. ¿Que compartes con todos esos artistas?
Bueno, cuando viajo a esos paises pinto más en la calle y eso es algo a lo que no estoy tan acostumbrado. Soy sobre todo un pintor del sistema ferroviario de América del norte así que me da la sensación de hacer algo nuevo y diferente.
Justamente eres uno de los pocos artistas que conozco que no siguen un estilo muy al uso en cuanto al Graffiti y que está activo pintando trenes de carga. En ese mundo hay muchos escritores de Graffiti y no sé si sigue habiendo arte de vagabundos con ceras y tiza que viene siendo una tradición en aquel contienente (el llamado arte “Hobo” en trenes de carga) ¿Cómo te metiste en esto en primer lugar?
El sistema de trenes de carga norteamericano está repleto de arte, desde México a EE.UU. y Canadá. Las firmas y marcas de la tradición Hobo, que es una cultura que ha existido desde el siglo XIX como señal de las personas que viajaban de polizontes en trenes de carga o de los trabajadores ferroviarios, ya no tiene mucho espacio donde mostrarse excepto las esquinas de los vagones contenedores o en los vagones y trenes que no interesan a la gente que trabaja con spray. Yo me adentré en lo de pintar trenes hace 15 años en Toronto a través de un amigo al que les fascinaba como estos trenes viajaban miles de kilómetros por toda Norteamérica.
Tu uso del color puede llegar a dar una sensación positiva y vital en tu trabajo. ¿Es algo que buscas?
Bueno, sí que es muy colorido pero creo que la gente no aprecia del todo lo que intento ya que por lo general mi obra es hosca y dura. En los trenes no uso mucho el color. Me gustaría pero es difícil ver bien en la oscuridad de los andenes donde dejan los trenes por la noche.
En tu trabajo también veo abundantes personajes con cabezas desproporcionadas respecto a sus cuerpos. ¿Algún sentido que le podamos dar?
Imagino que es porque me gusta quedarme mirando fijamente a la gente. Me meto en lios por esto y el caso es que me gustan las expresiones faciales. No le presto mucha atención sin embargo a los cuerpos. Sólo me fijo en las caras cuando observo a la gente que pasa por la calle.
Hay un tema que me interesa en particular de todos los artistas y es cuanto de su infancia permanece en su identidad como artistas. ¿Qué porcentaje del niño dentro de ti dirías que hay en tu yo artista
Cuando pienso en la voz dentro de mí… bueno, esa voz interior me suena igual ahora que cuando era más joven así que imagino que es un 100% de quien soy ahora.
Como no soy artista siempre tengo la curiosidad de saber cómo son los procesos creativos, si son planeados de antemano o impulsivos, si lo importante no es el proceso sino el resultado, etc… ¿Cómo lo describirías en tu caso?
Bueno, los trenes hay que pintarlos rápido ya que no están parados mucho tiempo, están en un lugar oscuro y a veces se mueven de mientras los estás pintado o hay gente por allí. Todo eso entra en juego respecto de cómo es el resultado. Puede que llueva o que haya multitud de mosquitos. M i trabajo de estudio es más marathoniano. No hago otra cosa que pintar durante todo el día o como mucho mirar el e-mail y hablar con alguien pero de repente siento la necesidad y trabajo de manera intensa durante horas hasta que tengo que parar para hacer otra cosa. Me lleva mucho tiempo acabar una pintura. Es un proceso que me deja un tanto agotado mentalmente, al contrario de la libertad que siento pintando fuera.
¿En qué has estado trabajando recientemente?
Lo mismo de siempre.
¿Y algún proyecto a la vista interesante que nos puedas contar?
Bueno, He recibido una beca del gobierno canadiense para hacer un libro en una tirada muy pequeña, de 100 ejemplares, a mano. Un proyecto muy laborioso. Eso y pintar trenes.
¿Algún proyecto que quisieras hacer pero que aún no has podido o no te han ofrecido?
Me encanta pintar murales enormes pero rara vez tengo la oportunidad.
¿Quieres recomendarnos algunos artistas que creas que nos puede interesar?
No soy un gran fan del arte… Rara vez consigo inspirarme por algo visual, la música es mucho más interesante.
Alguien que conocemos se mudó a Nueva York y en un momento dado nos habló de MOMO (www.momoshowpalace.com) y aunque es así como conocimos su trabajo estoy convencido de que era cuestión de tiempo que diéramos con él. Supongo que es un mundo pequeño para aquellos a quienes nos fascinan los bellos collages de papeles de colores pegados en una calle cualquiera sin motivo aparente y para la persona que dedica su tiempo y su esfuerzo a algo así.
Antes de nada ¿cuándo, cómo, dónde, por qué…. empezaste a hacer arte en la calle?
A finales de los 90 estaba totalmente enamorado de la escena Graffiti pero no conseguía encontrarme a gusto en ella, no era mi lugar ni mi cultura. Esto cambió más o menos en 1998 cuando mi amigo Mike Menace me hizo verlo de una manera totalmente diferente, me instó a re-educarme. Así fué cómo me enganché, y hasta ahora. Por entonces yo estaba viajando de un lado para otro.
Trabajas en la calle y sé que has hecho una serie de serigrafías y además colaboraste con nosotros en el proyecto “La alucinante unidad errante” y has participado en otros proyectos aquí y allá pero no tengo por lo demás ni idea de que más trabajo “de interior” haces o si haces trabajo comercial
Tengo un trabajo creando enormes esculturas para Jimmy Buffett (un icono musical estadounidense, un fenómeno cultural americano ridículo). Ésta ha sido la fuente de ingresos que me ha mantenido durante los últimos 10 años. My “hobby”, el trabajar en la calle, ha ido tomando más forma durante los 2 últimos años, trabajando también con Paper Monster con los que he creado diferentes serigrafías y trabajo de estudio destinado a interiores. La verdad que al principio me costaba bastante el pensar qué podía hacer en interiores. Las reglas son totalmente diferentes, es una historia totalmente diferente que merece su propio enfoque pero ahora en cambio tengo ideas a rebosar, cosas que sería inimaginable hacer en las calles. Si todo va según lo previsto participaré en unas cuantas exposiciones este año en NY.
En tu trabajo hay muchas formas geométricas pero al tiempo todo tu trabajo me transmite cierto aire orgánico. ¿De qué va tu rollo con la gemetría? ¿Tiene algún sentido esto que digo de que también me parece orgánico?
Espero que sí. El año pasado estuve jugando con formas geométricas más bien de una manera primitiva, artesanal/carnavalesca. El auge de la neo rave inspirada en los años 80, con gráficos retro-tecno, me puso algo nervioso. No es exactamente con lo que quiero que se asocie mi trabajo. Puede que sea demasiado sutil la diferencia entre mi trabajo y la neo rave pero para mí dicha escena es un poco de usar y tirar. Las formas que estoy utilizando ahora han estado siempre implícitas en los dibujos y las pinturas más realistas con los que me he sentido más cómodo hasta ahora, y tengo una larga historia creando piezas realistas. Digamos que ahora las estoy puliendo, usando solo la esencia de esas piezas, la parte que se queda desnuda de todo artificio.
De nuevo puedo equivocarme pero diría que hay una naturaleza obviamente urbana en tu obra pero también algo de naturaleza. ¿cómo dirías que funciona en ti esta dualidad urbano-natural?
Ahora mismo estamos hablando solamente de los collage, lo cual esta bien porque todos mis demás proyectos están un poco dispersos en cuanto a concepto. Yo no me considero exactamente un hippy en esta ciudad. Pero sí que es verdad que me siento más identificado con lo rural, con las gentes de la montaña, el desierto, artistas rurales que no han estudiado para serlo, escenas culturales en pequeños pueblos. Prefiero evitar cosas que están “a la última”, todo el tema de videojuegos y tecnologías de última generación. Así que sí, me imagino que eso me ubica directamente en el bosque. De todas formas el hecho de vivir en NY desde hace ya 5 años me ha enseñado que dicha “escena” en realidad no existe, o a lo mejor es que me he ajustado tanto a ella y ya ni la veo. Aquí me tienes yendo a todas partes con zapatillas baratuchas que están todas destrozadas y teniendo conversaciones mejores que si llevase el último modelo de zapatillas que me vende el mercado para estar en el rollo “urbano”. Volviendo al tema del collage: Espero que cada pieza que creo sea un pequeño experimento para el deleite intelectual, cada una de ellas es muy diferente a la otra y no siempre funcionan de la manera esperada. Me invento todo tipo de pequeñas técnicas para intentar así añadirlas al método que sigo para hacerlas. Por este motivo no me inspiran para nada los artistas que realizan obras siguiendo técnicas de márketing, que “demuestran” nuestro inmenso poder sobre la gente usando dichas técnicas: creando piezas de producción masiva, imitando logos e imágenes de famosos. Por desgracia no es algo que sea original, dicho poder fue ya manifestado cuando la cultura estadounidense colonizó de esta manera prácticamente el mundo entero.
Vale, entiendo pero supongo que no te importará que la gente tenga una mejor visión de tu obra sabiendo que hay un nexo común entre las piezas que eres tú. O quizás quieres que cada pieza tenga una vida individual al margen de las otras… No sé…
Creo que yo todavía no sé la respuesta a ninguna de esas preguntas. Mi gran amigo Joel siempre dice que si uno sigue haciendo lo que a uno le gusta al final todo llegará donde tiene que estar.
Hay una cuestión que me intriga de todos los artistas en general y acerca de la que quería preguntarte: ¿Cuánto de tu universo creativo viene de tu infancia? ¿Es el niño que llevas dentro responsable en parte del artista que eres?
Buena pregunta. Sería todo mucho mejor si jugara más. Era un poco demasiado adulto cuando era niño. Estaba obsesionado con dibujar bien. Ahora soy un tio grande tirando conffeti de colores por todas partes y aun así dificilmente lo veo como un juego. (!).
¿Por qué? ¿Qué te impide ser más “juguetón” como artista? ¿Piensas que la responsabilidad como artista no casa bien con lo lúdico?
¿A lo mejor una infancia protestante? Ja Ja ja. Tal vez. Siempre he admirado a la gente que disfruta de la vida, pero yo estoy en el otro grupo, el de los incómodos, insatisfechos, molestos… Ja ja. Si la curiosidad fuese jugar, entonces estoy lleno de juego, pero tambien es en cierta manera algo que te puede quemar.
Tu uso del color sí que da un cierto aire “feliz” a tu trabajo. ¿Intentas intencionadamente transmitir sensaciones optimistas, alegres…?
Ja ja. Me encanta la comedia pero no es lo mio. Intento construir ciertas composiciones que rompan con el entorno, parezcan inestables… Para mi hay un aire de cambio/peligro, delicado equilibrio, posibilidades remotas. Esté bien que la gente perciba optimismo y vean que la historia acaba bien pero yo creo que no se sabe cuál es el final. Y me encanta el color. Me encanta el uso intenso que hacen de el la gente del sur (digamos del Caribe) y como parece festivo a los del norte pero si te fijas más de cerca los temas universalmente siniestros están ahí, vívidos y tal.
Así que hay un equilibrio entre la luz y la oscuridad en tu trabajo pero dejas que cada cual decida si hay más o no lo que me lleva a la pregunta ¿eres un artista de los que quieren que la gente perciba algo en particular o de los que piensan que lo interesante es que cada cual interprete lo que le parezca?
Bueno, es gratis total, eso es lo bueno del trabajo en sitios públicos. Lo que yo hago sigue una vida propia acerca de la cual no sé mucho. He escuchado teorías locas e historias acerca de mi obra y he visto a un espectro de gente muy amplio acercarse a ella. He de tener una razón para empezar todo esto pero es mil veces más gratificante ver como acaba
Hay una generación de artistas de todo el mundo que comparten una edad y sobre todo una actitud y te quería preguntar, sabiendo que has colaborado con otros artistas si te sientes parte de una escena o comunidad global de alguna manera y qué puedes compartir con esos otros artistas
Sí, Internet hace mucho por acercar estas escenas dispersas. Así lo describía un amigo acerca de sus intereses musicales. Me he interesado mucho por artistas europeos mientras he estado viviendo en Estados Unidos. ¿Puedo adular a tus lectores europeos? Es en parte estética y en parte confrontación de un nivel superior. Los artistas haciendo arte de resistencia tienen una mejor educación al respecto que aquí en EEUU y la sociedad a la que se enfrentan es más abierta, sutil, con más historia y educada así que el nivel dialéctico supera lo trivial.
Como no soy artista con los artistas cuyo trabajo admiro siempre tengo la curiosidad de saber cómo es su proceso creativo (racional o impulsivo, meticuloso o salvaje, selectivo respecto todo lo que haces…)
Obtengo las mejores ideas de mientras hago otra cosa. El primer boceto (servilleta de papel) es normalmente el mejor. Y a partir de ello desperdicio una enorme cantidad de tiempo intentando hacer lo mismo de otra manera para finalmente volver a lo primero e intentar hacer que parezca algo fácil (eso espero)
He leído en una bio tuya que viviste en una cúpula geodésica y no puedo evitar preguntarte por ello ¿Cómo era?
Estaba muy bien. Era un espacio más bien pequeño pero que parecía más grande por no tener esquinas. Los muebles estaban integrados en las paredes y nada era rectangular, por supuesto. Era en un pequeño pueblo en Nuevo México.
¿En qué has estado trabajando últimamente?
En una ilustración para un libro de colaboración de Faile que debe salir pronto. He estado aprendiendo a patinar en un quarter pipe. Ahora mismo estoy cortando papeles para collage. Debería estar en Londres para cuando alguien lea esto intentando hacer una serie de extraños experimentos por allí. He creado una instalación para Monkey Town, un bar de arte en Williamsburg: una colaboración divertida con Milton Carter. Y ando todavía experimentando con serigrafías. Cada una se basa en esto que he creado llamado “The MOMO Maker” (www.momoshowpalace.com/momomaker.html). Es como “Lo mejor de MOMO” para collage. Era un poco de broma pero no acabo de ver el límite así que acaba creciendo y hacíendose un proyecto cada vez mayor.
Sí, quería preguntarte por eso. ¿Crees que lo aleatorio encaja en tu discurso?
Quizás como instrumento de búsqueda. Observando el MOMO Maker veo porquería pero de pronto hay un dibujo que no se me hubiera ocurrido. Inicialmente me interesé en el collage porque puedes cortar y combinar los ingredientes libremente, buscando su potencial.
¿Y algún proyecto a la vista interesante que nos puedas contar?
Estoy centrado en dos proyectos principalmente para este año pero no debo decir mucho acerca de ellos. I acabo de saber que en mayo puede que colabore con Mellisa Brown,y al parecer vamos a destruirnos mutuamente el trabajo durante un mes, día sí, día no… primero ella, luego yo, en un espacio público comisariado. Nueva York puede ser divertido este verano.
¿Algún proyecto que quisieras hacer pero que aún no has podido o no te han ofrecido?
¡Ja! ¡Sí! Quiero hacer por Jamaica lo que Dewitt Peters hizo para Haiti. Quiero hacer una versión extendida muy larga de mi video temporal “In New Collage Orleans” pero para Nueva York. Se llamaría “In New Collage York”. Me gustaría entrevistar a Daniel Burren. Quiero hacer un video de Graffiti para Stephin Merritt. Me gustaría publicar fanzines más a menudo.
¿Quieres recomendarnos algo que creas que nos puede interesar?
No había oído hablar en la vida de Norman McLaren hasta que Nano me habló de él ayer mismo. Estoy alucinado. Tres minutos de su trabajo resumirian todo el mio y todo 70 años antes de que yo empezara. Lo mismo diría de Daniel Burren. Pegaba cientos de posters por todo el mundo por razones buenas únicamente desde lo conceptual a partir de 1968 Jonkanoo es (otra) historia mestiza alucinante: Un carnaval caribeño. Una exposición reciente de trabajos preparativos de Zaha Hadidme ha dejado flipado.